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 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.         “Mapa del moho” es una preciosa cita extraída del poema  Canción para la estación de las lluvias  de la escritora estadounidense Elisabeth Bishop. En sus versos, la escritora habla de la casa que su pareja, la arquitecta brasileña Lota de Macedo, construyó en plena selva amazónica; y lo hace desde una íntima comunión con la naturaleza. Precisamente, esa misma conexión emocional con el entorno natural unifica cada una de las piezas que forman parte de la primera exposición de Javier Arce (Santander, 1973) en la Galería Carles Taché de Barcelona. No obstante, aquí el paisaje cambia substancialmente: la selva deja paso al bosque, y la arquitectura moderna a la cabaña. Me refiero a esa cabaña que sirve de hogar y taller del artista en las montañas cántabras.    Por defecto, el imaginario de la cabaña nos remite a la soledad, a la huida o, incluso, a la reivindicación romántica de un aislamiento pre-civilizado, salvaje. A diferencia de lo que nos pudiera parecer, la vida en los bosques de Arce poco tiene que ver con esas premisas. Sin rencores ni alardes de ningún tipo, el artista apuesta por una vida y una profesión que intensifica la convivencia armoniosa con el lugar como sistema de exploración del mundo. Precisamente, el convivir - el habitar con otro u otros en un mismo espacio y tiempo – es lo que marca el carácter procesual que define su modo de hacer arte. Además, mediante ese gesto de reconocimiento de la naturaleza, el artista encuentra también – sin huir, insisto – una nueva dimensión de la comunidad. Una revisión especulativa de lo real próxima, quizás, a la idea de sociedad defendida por el filósofo francés Bruno Latour, donde lo social depende de la participación activa de agentes tanto humanos como no humanos [2]  (en este caso una piedra, un árbol, un bosque…)    Así, las dos palabras que conforman el título de la exposición reflejan a la perfección la práctica artística que Javier Arce viene desarrollando en los últimos años. Por un lado, el mapa, la cartografía, el territorio entendido desde un sentido de pertenencia telúrica, psicogeográfica…; por el otro, el moho, el hongo de la descomposición, la evocación de una transformación lenta, progresiva, silenciosa. Ambos conceptos aluden a lo físico, o más bien a lo metafísico, para adentrarnos, poco a poco, en una dimensión psíquica y emocional. Mientras el mapa nos ofrece un sitio, el moho nos sitúa en un devenir imperceptible.     Mapa del moho  supone por tanto la evocación expositiva de una experiencia singular que ya no puede ni quiere tomar distancia entre aquello que hace y aquello que es el artista. De este modo, los dibujos, esculturas e instalaciones que configuran la exposición apuestan por una literalidad tan sincera que, lejos de erigirse en representación artística de algo, se convierten directamente en el fragmento real de ese algo. Aún más, ese algo no se muestra estático, inerte, sino que mantiene una voluntad biológica y orgánica que lo resignifica como parte de un ecosistema en continuo movimiento.    En este sentido,  Mapa del moho  no es una exposición al uso, donde las obras se despliegan en tiempo presente por la sala de exposiciones.  Mapa del moho  supone más bien una acumulación de tiempos propios e íntimos que, surgidos de múltiples activaciones del paisaje, destilan una intensa performatividad a la hora de comprender el territorio y el arte. Pese a la autonomía de cada una de las piezas que configuran la exposición, su puesta en escena deviene realmente paisaje, y esto invita a movernos por la galería sin recorridos pre-establecidos o explicaciones excesivamente dirigidas.    Diría que esa es la mejor manera de contemplar los dibujos realizados con cenizas de la madera que Arce quema en su chimenea ( Mapa del moho , 2018;  Gris , 2018), aquellos otros surgidos del frottage directo del papel sobre elementos propios de la vida pasiega tales como linderos o plásticos para ensilar la hierba ( Linderos , 2018;  Contrato natural , 2017), descodificar el diálogo de igual a igual entre materiales de desecho y referencias culturales sin sentido aparente ( Keep Politics Out of This Picture , 2013), revisitar una vieja puerta de madera convertida en plancha de grabado que desvela el paisaje al que pertenece ( Retry the Life Experiment in the Communal , 2014), o descubrir a las arañas que han decidido vivir en la pequeña estructura de carboncillos que sintetizan el plano de la cabaña de Derek Jarman ( Sobre el Tercer Paisaje , 2014-2017). Esa misma ausencia de guía es la que nos permite también observar la lentitud de la vida en el valle ( Way of Living , 2006) o comprender las acotaciones humanas del terreno según sus usos ( La linde, el bosque y la mirada,  2018), eucaliptus incluido.  Y aún a riesgo de perdernos, o de no entender, esa relación no impositiva marca el tono y la sensibilidad de sus contenidos. En definitiva, marca el tono del bosque.      David Armengol        [1]  Gaston Bachelard.  La poética el espacio . Fondo de Cultura Económica, 2006.   [2]  Bruno Latour.  Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del Actor-Red . Ediciones Manantial, 2008.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

“Mapa del moho” es una preciosa cita extraída del poema Canción para la estación de las lluvias de la escritora estadounidense Elisabeth Bishop. En sus versos, la escritora habla de la casa que su pareja, la arquitecta brasileña Lota de Macedo, construyó en plena selva amazónica; y lo hace desde una íntima comunión con la naturaleza. Precisamente, esa misma conexión emocional con el entorno natural unifica cada una de las piezas que forman parte de la primera exposición de Javier Arce (Santander, 1973) en la Galería Carles Taché de Barcelona. No obstante, aquí el paisaje cambia substancialmente: la selva deja paso al bosque, y la arquitectura moderna a la cabaña. Me refiero a esa cabaña que sirve de hogar y taller del artista en las montañas cántabras.

Por defecto, el imaginario de la cabaña nos remite a la soledad, a la huida o, incluso, a la reivindicación romántica de un aislamiento pre-civilizado, salvaje. A diferencia de lo que nos pudiera parecer, la vida en los bosques de Arce poco tiene que ver con esas premisas. Sin rencores ni alardes de ningún tipo, el artista apuesta por una vida y una profesión que intensifica la convivencia armoniosa con el lugar como sistema de exploración del mundo. Precisamente, el convivir - el habitar con otro u otros en un mismo espacio y tiempo – es lo que marca el carácter procesual que define su modo de hacer arte. Además, mediante ese gesto de reconocimiento de la naturaleza, el artista encuentra también – sin huir, insisto – una nueva dimensión de la comunidad. Una revisión especulativa de lo real próxima, quizás, a la idea de sociedad defendida por el filósofo francés Bruno Latour, donde lo social depende de la participación activa de agentes tanto humanos como no humanos[2] (en este caso una piedra, un árbol, un bosque…)

Así, las dos palabras que conforman el título de la exposición reflejan a la perfección la práctica artística que Javier Arce viene desarrollando en los últimos años. Por un lado, el mapa, la cartografía, el territorio entendido desde un sentido de pertenencia telúrica, psicogeográfica…; por el otro, el moho, el hongo de la descomposición, la evocación de una transformación lenta, progresiva, silenciosa. Ambos conceptos aluden a lo físico, o más bien a lo metafísico, para adentrarnos, poco a poco, en una dimensión psíquica y emocional. Mientras el mapa nos ofrece un sitio, el moho nos sitúa en un devenir imperceptible.

Mapa del moho supone por tanto la evocación expositiva de una experiencia singular que ya no puede ni quiere tomar distancia entre aquello que hace y aquello que es el artista. De este modo, los dibujos, esculturas e instalaciones que configuran la exposición apuestan por una literalidad tan sincera que, lejos de erigirse en representación artística de algo, se convierten directamente en el fragmento real de ese algo. Aún más, ese algo no se muestra estático, inerte, sino que mantiene una voluntad biológica y orgánica que lo resignifica como parte de un ecosistema en continuo movimiento.

En este sentido, Mapa del moho no es una exposición al uso, donde las obras se despliegan en tiempo presente por la sala de exposiciones. Mapa del moho supone más bien una acumulación de tiempos propios e íntimos que, surgidos de múltiples activaciones del paisaje, destilan una intensa performatividad a la hora de comprender el territorio y el arte. Pese a la autonomía de cada una de las piezas que configuran la exposición, su puesta en escena deviene realmente paisaje, y esto invita a movernos por la galería sin recorridos pre-establecidos o explicaciones excesivamente dirigidas.

Diría que esa es la mejor manera de contemplar los dibujos realizados con cenizas de la madera que Arce quema en su chimenea (Mapa del moho, 2018; Gris, 2018), aquellos otros surgidos del frottage directo del papel sobre elementos propios de la vida pasiega tales como linderos o plásticos para ensilar la hierba (Linderos, 2018; Contrato natural, 2017), descodificar el diálogo de igual a igual entre materiales de desecho y referencias culturales sin sentido aparente (Keep Politics Out of This Picture, 2013), revisitar una vieja puerta de madera convertida en plancha de grabado que desvela el paisaje al que pertenece (Retry the Life Experiment in the Communal, 2014), o descubrir a las arañas que han decidido vivir en la pequeña estructura de carboncillos que sintetizan el plano de la cabaña de Derek Jarman (Sobre el Tercer Paisaje, 2014-2017). Esa misma ausencia de guía es la que nos permite también observar la lentitud de la vida en el valle (Way of Living, 2006) o comprender las acotaciones humanas del terreno según sus usos (La linde, el bosque y la mirada, 2018), eucaliptus incluido.

Y aún a riesgo de perdernos, o de no entender, esa relación no impositiva marca el tono y la sensibilidad de sus contenidos. En definitiva, marca el tono del bosque.

David Armengol


[1] Gaston Bachelard. La poética el espacio. Fondo de Cultura Económica, 2006.

[2] Bruno Latour. Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del Actor-Red. Ediciones Manantial, 2008.

 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.     " Mapa del moho " is a beautiful quote from the poem  Song for the rainy season  of the American writer Elisabeth Bishop. In her verses, the writer talks about the house that her partner, the Brazilian architect Lota de Macedo, built in the middle of the Amazon jungle; and she does so from an intimate communion with nature. Precisely, that same emotional connection with the natural environment unifies each of the pieces that are part of the first exhibition of Javier Arce (Santander, 1973) at Galeria Carles Taché in Barcelona. However, here the landscape changes substantially: the jungle gives way to the forest and modern architecture to the cabin. I refer to that cabin that serves as the artist's home and workshop in the Cantabrian Mountains.    By default, the imaginary of the cabin refers us to loneliness, to flight or, even, to the romantic demand for pre-civilized, savage isolation. Unlike what we might think, life in the Arce’s forests has little to do with those premises. Without grudges or boasts, the artist is committed to a life and a profession that intensifies harmonious coexistence with the place as a system of exploration of the world. Precisely, coexisting - living with another or others in the same space and time - is what marks the processual character that defines his way of doing art. In addition, through this gesture of recognition of nature, the artist also finds - without fleeing, I insist - a new dimension of the community. This is a speculative review of the real closed, perhaps, to the idea of ​​society defended by the French philosopher Bruno Latour, where the social depends on the active participation of both human and non-human agents [2]  (in this case a stone, a tree, a forest ...).    Thus, the two words that make up the title of the exhibition perfectly reflect the artistic practice Javier Arce has been developing in recent years. On the one hand, the map, the cartography, the territory understood from a sense of telluric, psychogeographic belonging ...; on the other, the mold, the fungus of decomposition, the evocation of a slow, progressive, silent transformation. Both concepts allude to the physical, or rather to the metaphysical, to enter, little by little, into a psychic and emotional dimension. While the map offers us a place, the mold places us in an imperceptible becoming.     Mapa del moho  supposes therefore the expositive evocation of a singular experience that could not and would not take distance between what it does and what the artist is. In this way, the drawings, sculptures and installations that make up the exhibition opt for such a sincere literality that, far from being an artistic representation of something, they become directly the real fragment of that something. Even more, that something is not static, inert, but it maintains a biological and organic will that resignifies it as part of an ecosystem in continuous movement.  In this sense,  Mapa del moho  is not a traditional exhibition, where the works deploy in present time by the exhibition space.  Mapa del moho  supposes rather an accumulation of own and intimate times that, arisen from multiple activations of the landscape, exude an intense performativity at the time of understanding the territory and the art. Despite the autonomy of each of the pieces of the exhibition, its display becomes really a landscape and this invites us to move around the gallery without pre-established routes or excessively directed explanations.    I would say that this is the best way to contemplate the drawings made with ashes of the wood that Arce burns in his fireplace ( Mapa del moho , 2018;  Gris , 2018), those others emerged from the direct  frottage  of the paper on elements typical of the pasiega life such as boundaries or plastics to ensilage the grass ( Linderos , 2018;  Contrato Natural , 2017), decode the dialogue of equals between waste materials and cultural references without apparent meaning ( Keep Politics Out of This Picture , 2013), revisit an old wooden door turned into an engraving plate that reveals the landscape to which it belongs ( Retry the Life Experiment in the Communal , 2014), or discover the spiders that have decided to live in the small structure of charcoals that synthesize the plane of the cabin by Derek Jarman ( Sobre el Tercer Paisaje , 2014-2017). That same absence of guidance is what also allows us to observe the slowness of life in the valley ( Way of Living , 2006) or to understand the human dimensions of the land according to its uses ( La linde, el bosque y la mirada , 2018), eucalyptus included.    And while we are aware of the risk losing ourselves, or of not understanding, that non-imposing relationship marks the tone and sensitivity of its contents. In short, it marks the tone of the forest.  David Armengol      [1]  Gaston Bachelard.  La poética el espacio . Fondo de Cultura Económica, 2006.   [2]  Bruno Latour.  Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del Actor-Red . Ediciones Manantial, 2008.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

"Mapa del moho" is a beautiful quote from the poem Song for the rainy season of the American writer Elisabeth Bishop. In her verses, the writer talks about the house that her partner, the Brazilian architect Lota de Macedo, built in the middle of the Amazon jungle; and she does so from an intimate communion with nature. Precisely, that same emotional connection with the natural environment unifies each of the pieces that are part of the first exhibition of Javier Arce (Santander, 1973) at Galeria Carles Taché in Barcelona. However, here the landscape changes substantially: the jungle gives way to the forest and modern architecture to the cabin. I refer to that cabin that serves as the artist's home and workshop in the Cantabrian Mountains.

By default, the imaginary of the cabin refers us to loneliness, to flight or, even, to the romantic demand for pre-civilized, savage isolation. Unlike what we might think, life in the Arce’s forests has little to do with those premises. Without grudges or boasts, the artist is committed to a life and a profession that intensifies harmonious coexistence with the place as a system of exploration of the world. Precisely, coexisting - living with another or others in the same space and time - is what marks the processual character that defines his way of doing art. In addition, through this gesture of recognition of nature, the artist also finds - without fleeing, I insist - a new dimension of the community. This is a speculative review of the real closed, perhaps, to the idea of ​​society defended by the French philosopher Bruno Latour, where the social depends on the active participation of both human and non-human agents[2] (in this case a stone, a tree, a forest ...).

Thus, the two words that make up the title of the exhibition perfectly reflect the artistic practice Javier Arce has been developing in recent years. On the one hand, the map, the cartography, the territory understood from a sense of telluric, psychogeographic belonging ...; on the other, the mold, the fungus of decomposition, the evocation of a slow, progressive, silent transformation. Both concepts allude to the physical, or rather to the metaphysical, to enter, little by little, into a psychic and emotional dimension. While the map offers us a place, the mold places us in an imperceptible becoming.

Mapa del moho supposes therefore the expositive evocation of a singular experience that could not and would not take distance between what it does and what the artist is. In this way, the drawings, sculptures and installations that make up the exhibition opt for such a sincere literality that, far from being an artistic representation of something, they become directly the real fragment of that something. Even more, that something is not static, inert, but it maintains a biological and organic will that resignifies it as part of an ecosystem in continuous movement.

In this sense, Mapa del moho is not a traditional exhibition, where the works deploy in present time by the exhibition space. Mapa del moho supposes rather an accumulation of own and intimate times that, arisen from multiple activations of the landscape, exude an intense performativity at the time of understanding the territory and the art. Despite the autonomy of each of the pieces of the exhibition, its display becomes really a landscape and this invites us to move around the gallery without pre-established routes or excessively directed explanations.

I would say that this is the best way to contemplate the drawings made with ashes of the wood that Arce burns in his fireplace (Mapa del moho, 2018; Gris, 2018), those others emerged from the direct frottage of the paper on elements typical of the pasiega life such as boundaries or plastics to ensilage the grass (Linderos, 2018; Contrato Natural, 2017), decode the dialogue of equals between waste materials and cultural references without apparent meaning (Keep Politics Out of This Picture, 2013), revisit an old wooden door turned into an engraving plate that reveals the landscape to which it belongs (Retry the Life Experiment in the Communal, 2014), or discover the spiders that have decided to live in the small structure of charcoals that synthesize the plane of the cabin by Derek Jarman (Sobre el Tercer Paisaje, 2014-2017). That same absence of guidance is what also allows us to observe the slowness of life in the valley (Way of Living, 2006) or to understand the human dimensions of the land according to its uses (La linde, el bosque y la mirada, 2018), eucalyptus included.

And while we are aware of the risk losing ourselves, or of not understanding, that non-imposing relationship marks the tone and sensitivity of its contents. In short, it marks the tone of the forest.

David Armengol


[1] Gaston Bachelard. La poética el espacio. Fondo de Cultura Económica, 2006.

[2] Bruno Latour. Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del Actor-Red. Ediciones Manantial, 2008.

  Gris #12 , 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm.   Gris #12   , 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.

Gris #12, 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm. Gris #12, 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.

  Gris #11 , 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm.   Gris #11   , 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.

Gris #11, 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm. Gris #11, 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.

 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

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  La linde , 2018. Palos de pastor y cuerda del campo, 260 x 260 cm.   La linde   , 2018. Sticks of border and field rope, 260 x 260 cm.

La linde, 2018. Palos de pastor y cuerda del campo, 260 x 260 cm. La linde, 2018. Sticks of border and field rope, 260 x 260 cm.

 Detalle de  La linde , 2018. Palos de pastor y cuerda del campo, 260 x 260 cm. Detail of   La linde   , 2018. Sticks of border and field rope, 260 x 260 cm.

Detalle de La linde, 2018. Palos de pastor y cuerda del campo, 260 x 260 cm. Detail of La linde, 2018. Sticks of border and field rope, 260 x 260 cm.

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  Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5.   Retry the Life Experiment in the Communal   , 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5. Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

  Gris #14 , 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm.   Gris #14   , 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.

Gris #14, 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm. Gris #14, 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.

 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

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  Mapa del moho #1 , 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 200 x 230 cm.   Mapa del moho #1   , 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 200 x 230 cm.

Mapa del moho #1, 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 200 x 230 cm. Mapa del moho #1, 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 200 x 230 cm.

 Detalle de  Mapa del moho #1 , 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 200 x 230 cm. Detail of   Mapa del moho #1   , 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 200 x 230 cm.

Detalle de Mapa del moho #1, 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 200 x 230 cm. Detail of Mapa del moho #1, 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 200 x 230 cm.

  Contrato natural #1 , 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm.   Contrato natural #1   , 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

Contrato natural #1, 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm. Contrato natural #1, 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

  Contrato natural #1  (Detalle), 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm.   Contrato natural #1    (Detail), 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

Contrato natural #1 (Detalle), 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm. Contrato natural #1 (Detail), 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

Sobre el tercer paisaje. Javier Arce.

Sobre el Tercer Paisaje, 2014-2017. Vídeo HD, 7’. Sobre el tercer paisaje, 2014- 2017. HD single channel video, 7’.

  Mapa del moho #2 , 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble, 137 x 200 x 5 cm.   Mapa del moho #2   , 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 137 x 200 x 5 cm.

Mapa del moho #2, 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble, 137 x 200 x 5 cm. Mapa del moho #2, 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 137 x 200 x 5 cm.

 Detalle de  Mapa del moho #2 , 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 137 x 200 x 5 cm. Detail of   Mapa del moho #2   , 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 137 x 200 x 5 cm.

Detalle de Mapa del moho #2, 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 137 x 200 x 5 cm. Detail of Mapa del moho #2, 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 137 x 200 x 5 cm.

 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

  Keep politics out of this picture #3 , 2013. Material de derribo de mi cabaña (madera) y revista Hérodote. 10 x 150 x 30 cm.   Keep politics out of this picture #3   , 2013. Waste material of my cabin (wood) and Hérodote magazine. 10 x 150 x 30 cm.

Keep politics out of this picture #3, 2013. Material de derribo de mi cabaña (madera) y revista Hérodote. 10 x 150 x 30 cm. Keep politics out of this picture #3, 2013. Waste material of my cabin (wood) and Hérodote magazine. 10 x 150 x 30 cm.

  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

  Lindero #4 , 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm.   Lindero #4,    2018.   Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

Lindero #4, 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm. Lindero #4, 2018. Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

  Lindero #1 , 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm.   Lindero #1,    2018.   Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

Lindero #1, 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm. Lindero #1, 2018. Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

  Lindero #3 , 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm.   Lindero #3,    2018.   Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

Lindero #3, 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm. Lindero #3, 2018. Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

  Lindero #2 , 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm.   Lindero #2,    2018.   Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

Lindero #2, 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm. Lindero #2, 2018. Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

“Mapa del moho” es una preciosa cita extraída del poema Canción para la estación de las lluvias de la escritora estadounidense Elisabeth Bishop. En sus versos, la escritora habla de la casa que su pareja, la arquitecta brasileña Lota de Macedo, construyó en plena selva amazónica; y lo hace desde una íntima comunión con la naturaleza. Precisamente, esa misma conexión emocional con el entorno natural unifica cada una de las piezas que forman parte de la primera exposición de Javier Arce (Santander, 1973) en la Galería Carles Taché de Barcelona. No obstante, aquí el paisaje cambia substancialmente: la selva deja paso al bosque, y la arquitectura moderna a la cabaña. Me refiero a esa cabaña que sirve de hogar y taller del artista en las montañas cántabras.

Por defecto, el imaginario de la cabaña nos remite a la soledad, a la huida o, incluso, a la reivindicación romántica de un aislamiento pre-civilizado, salvaje. A diferencia de lo que nos pudiera parecer, la vida en los bosques de Arce poco tiene que ver con esas premisas. Sin rencores ni alardes de ningún tipo, el artista apuesta por una vida y una profesión que intensifica la convivencia armoniosa con el lugar como sistema de exploración del mundo. Precisamente, el convivir - el habitar con otro u otros en un mismo espacio y tiempo – es lo que marca el carácter procesual que define su modo de hacer arte. Además, mediante ese gesto de reconocimiento de la naturaleza, el artista encuentra también – sin huir, insisto – una nueva dimensión de la comunidad. Una revisión especulativa de lo real próxima, quizás, a la idea de sociedad defendida por el filósofo francés Bruno Latour, donde lo social depende de la participación activa de agentes tanto humanos como no humanos[2] (en este caso una piedra, un árbol, un bosque…)

Así, las dos palabras que conforman el título de la exposición reflejan a la perfección la práctica artística que Javier Arce viene desarrollando en los últimos años. Por un lado, el mapa, la cartografía, el territorio entendido desde un sentido de pertenencia telúrica, psicogeográfica…; por el otro, el moho, el hongo de la descomposición, la evocación de una transformación lenta, progresiva, silenciosa. Ambos conceptos aluden a lo físico, o más bien a lo metafísico, para adentrarnos, poco a poco, en una dimensión psíquica y emocional. Mientras el mapa nos ofrece un sitio, el moho nos sitúa en un devenir imperceptible.

Mapa del moho supone por tanto la evocación expositiva de una experiencia singular que ya no puede ni quiere tomar distancia entre aquello que hace y aquello que es el artista. De este modo, los dibujos, esculturas e instalaciones que configuran la exposición apuestan por una literalidad tan sincera que, lejos de erigirse en representación artística de algo, se convierten directamente en el fragmento real de ese algo. Aún más, ese algo no se muestra estático, inerte, sino que mantiene una voluntad biológica y orgánica que lo resignifica como parte de un ecosistema en continuo movimiento.

En este sentido, Mapa del moho no es una exposición al uso, donde las obras se despliegan en tiempo presente por la sala de exposiciones. Mapa del moho supone más bien una acumulación de tiempos propios e íntimos que, surgidos de múltiples activaciones del paisaje, destilan una intensa performatividad a la hora de comprender el territorio y el arte. Pese a la autonomía de cada una de las piezas que configuran la exposición, su puesta en escena deviene realmente paisaje, y esto invita a movernos por la galería sin recorridos pre-establecidos o explicaciones excesivamente dirigidas.

Diría que esa es la mejor manera de contemplar los dibujos realizados con cenizas de la madera que Arce quema en su chimenea (Mapa del moho, 2018; Gris, 2018), aquellos otros surgidos del frottage directo del papel sobre elementos propios de la vida pasiega tales como linderos o plásticos para ensilar la hierba (Linderos, 2018; Contrato natural, 2017), descodificar el diálogo de igual a igual entre materiales de desecho y referencias culturales sin sentido aparente (Keep Politics Out of This Picture, 2013), revisitar una vieja puerta de madera convertida en plancha de grabado que desvela el paisaje al que pertenece (Retry the Life Experiment in the Communal, 2014), o descubrir a las arañas que han decidido vivir en la pequeña estructura de carboncillos que sintetizan el plano de la cabaña de Derek Jarman (Sobre el Tercer Paisaje, 2014-2017). Esa misma ausencia de guía es la que nos permite también observar la lentitud de la vida en el valle (Way of Living, 2006) o comprender las acotaciones humanas del terreno según sus usos (La linde, el bosque y la mirada, 2018), eucaliptus incluido.

Y aún a riesgo de perdernos, o de no entender, esa relación no impositiva marca el tono y la sensibilidad de sus contenidos. En definitiva, marca el tono del bosque.

David Armengol


[1] Gaston Bachelard. La poética el espacio. Fondo de Cultura Económica, 2006.

[2] Bruno Latour. Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del Actor-Red. Ediciones Manantial, 2008.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

"Mapa del moho" is a beautiful quote from the poem Song for the rainy season of the American writer Elisabeth Bishop. In her verses, the writer talks about the house that her partner, the Brazilian architect Lota de Macedo, built in the middle of the Amazon jungle; and she does so from an intimate communion with nature. Precisely, that same emotional connection with the natural environment unifies each of the pieces that are part of the first exhibition of Javier Arce (Santander, 1973) at Galeria Carles Taché in Barcelona. However, here the landscape changes substantially: the jungle gives way to the forest and modern architecture to the cabin. I refer to that cabin that serves as the artist's home and workshop in the Cantabrian Mountains.

By default, the imaginary of the cabin refers us to loneliness, to flight or, even, to the romantic demand for pre-civilized, savage isolation. Unlike what we might think, life in the Arce’s forests has little to do with those premises. Without grudges or boasts, the artist is committed to a life and a profession that intensifies harmonious coexistence with the place as a system of exploration of the world. Precisely, coexisting - living with another or others in the same space and time - is what marks the processual character that defines his way of doing art. In addition, through this gesture of recognition of nature, the artist also finds - without fleeing, I insist - a new dimension of the community. This is a speculative review of the real closed, perhaps, to the idea of ​​society defended by the French philosopher Bruno Latour, where the social depends on the active participation of both human and non-human agents[2] (in this case a stone, a tree, a forest ...).

Thus, the two words that make up the title of the exhibition perfectly reflect the artistic practice Javier Arce has been developing in recent years. On the one hand, the map, the cartography, the territory understood from a sense of telluric, psychogeographic belonging ...; on the other, the mold, the fungus of decomposition, the evocation of a slow, progressive, silent transformation. Both concepts allude to the physical, or rather to the metaphysical, to enter, little by little, into a psychic and emotional dimension. While the map offers us a place, the mold places us in an imperceptible becoming.

Mapa del moho supposes therefore the expositive evocation of a singular experience that could not and would not take distance between what it does and what the artist is. In this way, the drawings, sculptures and installations that make up the exhibition opt for such a sincere literality that, far from being an artistic representation of something, they become directly the real fragment of that something. Even more, that something is not static, inert, but it maintains a biological and organic will that resignifies it as part of an ecosystem in continuous movement.

In this sense, Mapa del moho is not a traditional exhibition, where the works deploy in present time by the exhibition space. Mapa del moho supposes rather an accumulation of own and intimate times that, arisen from multiple activations of the landscape, exude an intense performativity at the time of understanding the territory and the art. Despite the autonomy of each of the pieces of the exhibition, its display becomes really a landscape and this invites us to move around the gallery without pre-established routes or excessively directed explanations.

I would say that this is the best way to contemplate the drawings made with ashes of the wood that Arce burns in his fireplace (Mapa del moho, 2018; Gris, 2018), those others emerged from the direct frottage of the paper on elements typical of the pasiega life such as boundaries or plastics to ensilage the grass (Linderos, 2018; Contrato Natural, 2017), decode the dialogue of equals between waste materials and cultural references without apparent meaning (Keep Politics Out of This Picture, 2013), revisit an old wooden door turned into an engraving plate that reveals the landscape to which it belongs (Retry the Life Experiment in the Communal, 2014), or discover the spiders that have decided to live in the small structure of charcoals that synthesize the plane of the cabin by Derek Jarman (Sobre el Tercer Paisaje, 2014-2017). That same absence of guidance is what also allows us to observe the slowness of life in the valley (Way of Living, 2006) or to understand the human dimensions of the land according to its uses (La linde, el bosque y la mirada, 2018), eucalyptus included.

And while we are aware of the risk losing ourselves, or of not understanding, that non-imposing relationship marks the tone and sensitivity of its contents. In short, it marks the tone of the forest.

David Armengol


[1] Gaston Bachelard. La poética el espacio. Fondo de Cultura Económica, 2006.

[2] Bruno Latour. Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del Actor-Red. Ediciones Manantial, 2008.

Gris #12, 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm. Gris #12, 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.

Gris #11, 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm. Gris #11, 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

La linde, 2018. Palos de pastor y cuerda del campo, 260 x 260 cm. La linde, 2018. Sticks of border and field rope, 260 x 260 cm.

Detalle de La linde, 2018. Palos de pastor y cuerda del campo, 260 x 260 cm. Detail of La linde, 2018. Sticks of border and field rope, 260 x 260 cm.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5. Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

Gris #14, 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm. Gris #14, 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

Mapa del moho #1, 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 200 x 230 cm. Mapa del moho #1, 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 200 x 230 cm.

Detalle de Mapa del moho #1, 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 200 x 230 cm. Detail of Mapa del moho #1, 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 200 x 230 cm.

Contrato natural #1, 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm. Contrato natural #1, 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

Contrato natural #1 (Detalle), 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm. Contrato natural #1 (Detail), 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

Sobre el tercer paisaje. Javier Arce.

Sobre el Tercer Paisaje, 2014-2017. Vídeo HD, 7’. Sobre el tercer paisaje, 2014- 2017. HD single channel video, 7’.

Mapa del moho #2, 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble, 137 x 200 x 5 cm. Mapa del moho #2, 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 137 x 200 x 5 cm.

Detalle de Mapa del moho #2, 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 137 x 200 x 5 cm. Detail of Mapa del moho #2, 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 137 x 200 x 5 cm.

Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona. Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.

Keep politics out of this picture #3, 2013. Material de derribo de mi cabaña (madera) y revista Hérodote. 10 x 150 x 30 cm. Keep politics out of this picture #3, 2013. Waste material of my cabin (wood) and Hérodote magazine. 10 x 150 x 30 cm.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

Lindero #4, 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm. Lindero #4, 2018. Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

Lindero #1, 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm. Lindero #1, 2018. Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

Lindero #3, 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm. Lindero #3, 2018. Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

La linde, el bosque y la mirada, 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables. La linde, el bosque y la mirada, 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.

Lindero #2, 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm. Lindero #2, 2018. Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.

 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.         “Mapa del moho” es una preciosa cita extraída del poema  Canción para la estación de las lluvias  de la escritora estadounidense Elisabeth Bishop. En sus versos, la escritora habla de la casa que su pareja, la arquitecta brasileña Lota de Macedo, construyó en plena selva amazónica; y lo hace desde una íntima comunión con la naturaleza. Precisamente, esa misma conexión emocional con el entorno natural unifica cada una de las piezas que forman parte de la primera exposición de Javier Arce (Santander, 1973) en la Galería Carles Taché de Barcelona. No obstante, aquí el paisaje cambia substancialmente: la selva deja paso al bosque, y la arquitectura moderna a la cabaña. Me refiero a esa cabaña que sirve de hogar y taller del artista en las montañas cántabras.    Por defecto, el imaginario de la cabaña nos remite a la soledad, a la huida o, incluso, a la reivindicación romántica de un aislamiento pre-civilizado, salvaje. A diferencia de lo que nos pudiera parecer, la vida en los bosques de Arce poco tiene que ver con esas premisas. Sin rencores ni alardes de ningún tipo, el artista apuesta por una vida y una profesión que intensifica la convivencia armoniosa con el lugar como sistema de exploración del mundo. Precisamente, el convivir - el habitar con otro u otros en un mismo espacio y tiempo – es lo que marca el carácter procesual que define su modo de hacer arte. Además, mediante ese gesto de reconocimiento de la naturaleza, el artista encuentra también – sin huir, insisto – una nueva dimensión de la comunidad. Una revisión especulativa de lo real próxima, quizás, a la idea de sociedad defendida por el filósofo francés Bruno Latour, donde lo social depende de la participación activa de agentes tanto humanos como no humanos [2]  (en este caso una piedra, un árbol, un bosque…)    Así, las dos palabras que conforman el título de la exposición reflejan a la perfección la práctica artística que Javier Arce viene desarrollando en los últimos años. Por un lado, el mapa, la cartografía, el territorio entendido desde un sentido de pertenencia telúrica, psicogeográfica…; por el otro, el moho, el hongo de la descomposición, la evocación de una transformación lenta, progresiva, silenciosa. Ambos conceptos aluden a lo físico, o más bien a lo metafísico, para adentrarnos, poco a poco, en una dimensión psíquica y emocional. Mientras el mapa nos ofrece un sitio, el moho nos sitúa en un devenir imperceptible.     Mapa del moho  supone por tanto la evocación expositiva de una experiencia singular que ya no puede ni quiere tomar distancia entre aquello que hace y aquello que es el artista. De este modo, los dibujos, esculturas e instalaciones que configuran la exposición apuestan por una literalidad tan sincera que, lejos de erigirse en representación artística de algo, se convierten directamente en el fragmento real de ese algo. Aún más, ese algo no se muestra estático, inerte, sino que mantiene una voluntad biológica y orgánica que lo resignifica como parte de un ecosistema en continuo movimiento.    En este sentido,  Mapa del moho  no es una exposición al uso, donde las obras se despliegan en tiempo presente por la sala de exposiciones.  Mapa del moho  supone más bien una acumulación de tiempos propios e íntimos que, surgidos de múltiples activaciones del paisaje, destilan una intensa performatividad a la hora de comprender el territorio y el arte. Pese a la autonomía de cada una de las piezas que configuran la exposición, su puesta en escena deviene realmente paisaje, y esto invita a movernos por la galería sin recorridos pre-establecidos o explicaciones excesivamente dirigidas.    Diría que esa es la mejor manera de contemplar los dibujos realizados con cenizas de la madera que Arce quema en su chimenea ( Mapa del moho , 2018;  Gris , 2018), aquellos otros surgidos del frottage directo del papel sobre elementos propios de la vida pasiega tales como linderos o plásticos para ensilar la hierba ( Linderos , 2018;  Contrato natural , 2017), descodificar el diálogo de igual a igual entre materiales de desecho y referencias culturales sin sentido aparente ( Keep Politics Out of This Picture , 2013), revisitar una vieja puerta de madera convertida en plancha de grabado que desvela el paisaje al que pertenece ( Retry the Life Experiment in the Communal , 2014), o descubrir a las arañas que han decidido vivir en la pequeña estructura de carboncillos que sintetizan el plano de la cabaña de Derek Jarman ( Sobre el Tercer Paisaje , 2014-2017). Esa misma ausencia de guía es la que nos permite también observar la lentitud de la vida en el valle ( Way of Living , 2006) o comprender las acotaciones humanas del terreno según sus usos ( La linde, el bosque y la mirada,  2018), eucaliptus incluido.  Y aún a riesgo de perdernos, o de no entender, esa relación no impositiva marca el tono y la sensibilidad de sus contenidos. En definitiva, marca el tono del bosque.      David Armengol        [1]  Gaston Bachelard.  La poética el espacio . Fondo de Cultura Económica, 2006.   [2]  Bruno Latour.  Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del Actor-Red . Ediciones Manantial, 2008.
 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.     " Mapa del moho " is a beautiful quote from the poem  Song for the rainy season  of the American writer Elisabeth Bishop. In her verses, the writer talks about the house that her partner, the Brazilian architect Lota de Macedo, built in the middle of the Amazon jungle; and she does so from an intimate communion with nature. Precisely, that same emotional connection with the natural environment unifies each of the pieces that are part of the first exhibition of Javier Arce (Santander, 1973) at Galeria Carles Taché in Barcelona. However, here the landscape changes substantially: the jungle gives way to the forest and modern architecture to the cabin. I refer to that cabin that serves as the artist's home and workshop in the Cantabrian Mountains.    By default, the imaginary of the cabin refers us to loneliness, to flight or, even, to the romantic demand for pre-civilized, savage isolation. Unlike what we might think, life in the Arce’s forests has little to do with those premises. Without grudges or boasts, the artist is committed to a life and a profession that intensifies harmonious coexistence with the place as a system of exploration of the world. Precisely, coexisting - living with another or others in the same space and time - is what marks the processual character that defines his way of doing art. In addition, through this gesture of recognition of nature, the artist also finds - without fleeing, I insist - a new dimension of the community. This is a speculative review of the real closed, perhaps, to the idea of ​​society defended by the French philosopher Bruno Latour, where the social depends on the active participation of both human and non-human agents [2]  (in this case a stone, a tree, a forest ...).    Thus, the two words that make up the title of the exhibition perfectly reflect the artistic practice Javier Arce has been developing in recent years. On the one hand, the map, the cartography, the territory understood from a sense of telluric, psychogeographic belonging ...; on the other, the mold, the fungus of decomposition, the evocation of a slow, progressive, silent transformation. Both concepts allude to the physical, or rather to the metaphysical, to enter, little by little, into a psychic and emotional dimension. While the map offers us a place, the mold places us in an imperceptible becoming.     Mapa del moho  supposes therefore the expositive evocation of a singular experience that could not and would not take distance between what it does and what the artist is. In this way, the drawings, sculptures and installations that make up the exhibition opt for such a sincere literality that, far from being an artistic representation of something, they become directly the real fragment of that something. Even more, that something is not static, inert, but it maintains a biological and organic will that resignifies it as part of an ecosystem in continuous movement.  In this sense,  Mapa del moho  is not a traditional exhibition, where the works deploy in present time by the exhibition space.  Mapa del moho  supposes rather an accumulation of own and intimate times that, arisen from multiple activations of the landscape, exude an intense performativity at the time of understanding the territory and the art. Despite the autonomy of each of the pieces of the exhibition, its display becomes really a landscape and this invites us to move around the gallery without pre-established routes or excessively directed explanations.    I would say that this is the best way to contemplate the drawings made with ashes of the wood that Arce burns in his fireplace ( Mapa del moho , 2018;  Gris , 2018), those others emerged from the direct  frottage  of the paper on elements typical of the pasiega life such as boundaries or plastics to ensilage the grass ( Linderos , 2018;  Contrato Natural , 2017), decode the dialogue of equals between waste materials and cultural references without apparent meaning ( Keep Politics Out of This Picture , 2013), revisit an old wooden door turned into an engraving plate that reveals the landscape to which it belongs ( Retry the Life Experiment in the Communal , 2014), or discover the spiders that have decided to live in the small structure of charcoals that synthesize the plane of the cabin by Derek Jarman ( Sobre el Tercer Paisaje , 2014-2017). That same absence of guidance is what also allows us to observe the slowness of life in the valley ( Way of Living , 2006) or to understand the human dimensions of the land according to its uses ( La linde, el bosque y la mirada , 2018), eucalyptus included.    And while we are aware of the risk losing ourselves, or of not understanding, that non-imposing relationship marks the tone and sensitivity of its contents. In short, it marks the tone of the forest.  David Armengol      [1]  Gaston Bachelard.  La poética el espacio . Fondo de Cultura Económica, 2006.   [2]  Bruno Latour.  Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del Actor-Red . Ediciones Manantial, 2008.
  Gris #12 , 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm.   Gris #12   , 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.
  Gris #11 , 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm.   Gris #11   , 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.
 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.
  La linde , 2018. Palos de pastor y cuerda del campo, 260 x 260 cm.   La linde   , 2018. Sticks of border and field rope, 260 x 260 cm.
 Detalle de  La linde , 2018. Palos de pastor y cuerda del campo, 260 x 260 cm. Detail of   La linde   , 2018. Sticks of border and field rope, 260 x 260 cm.
 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.
  Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5.   Retry the Life Experiment in the Communal   , 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5
  Gris #14 , 2018. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa. 46 x 32,5 cm.   Gris #14   , 2018. Graphite and wood ash on newsprint paper. 46 x 32,5 cm.
 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.
  Mapa del moho #1 , 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 200 x 230 cm.   Mapa del moho #1   , 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 200 x 230 cm.
 Detalle de  Mapa del moho #1 , 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 200 x 230 cm. Detail of   Mapa del moho #1   , 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 200 x 230 cm.
  Contrato natural #1 , 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm.   Contrato natural #1   , 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.
  Contrato natural #1  (Detalle), 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm.   Contrato natural #1    (Detail), 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.
 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.
 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.
Sobre el tercer paisaje. Javier Arce.
  Mapa del moho #2 , 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble, 137 x 200 x 5 cm.   Mapa del moho #2   , 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 137 x 200 x 5 cm.
 Detalle de  Mapa del moho #2 , 2018. Frottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, carbón, marco de roble. 137 x 200 x 5 cm. Detail of   Mapa del moho #2   , 2018. Frottage on rice paper, wood ash, coal, oak frame. 137 x 200 x 5 cm.
 Vista de la exposición Mapa del moho. Galería Carles Taché, Barcelona.  Exhibition view Mapa del moho. Carles Taché Gallery, Barcelona.
  Keep politics out of this picture #3 , 2013. Material de derribo de mi cabaña (madera) y revista Hérodote. 10 x 150 x 30 cm.   Keep politics out of this picture #3   , 2013. Waste material of my cabin (wood) and Hérodote magazine. 10 x 150 x 30 cm.
  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.
  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.
  Lindero #4 , 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm.   Lindero #4,    2018.   Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.
  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.
  Lindero #1 , 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm.   Lindero #1,    2018.   Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.
  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.
  Lindero #3 , 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm.   Lindero #3,    2018.   Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.
  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.
  La linde, el bosque y la mirada , 2018. Palos de pastor, cuerdas del campo, 4 Linderos y tronco de eucalipto. Medidas variables.   La linde, el bosque y la mirada   , 2018. Sticks of border and field rope, 4 Linderos and eucalyptus trunk. variable measures.
  Lindero #2 , 2018. Fottage sobre papel de arroz, ceniza de madera, 60 x 40 cm.   Lindero #2,    2018.   Frottage on rice paper, wood ash. 60 x 40 cm.