......................................................................................................................................................................................................................
  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).       Dibujado en el polvo, en lo movedizo.                            La puta realidad de la vida, viejo.1      Mi padre Julio, hijo de un hacedor de varas de avellano, que fue preso republicano sin razón alguna, conoció a Walter Benjamin en el puerto de Ibiza en el año 1940.  Julio es un hombre poco hablador pero tiene un gran carisma; siendo aún un adolescente, sin estudios y casi sin saber, se enroló con dos de sus hermanos en el barco petrolero “Sea Bird”, de bandera sueca. Durante más de quince años estuvo navegando y viajó por todo el mundo.  En el barco, mi padre empezó a trabajar de mozo de servicio, ganando un escaso salario, pero poco a poco consiguió aumentar su responsabilidad, para finalmente llegar a ser maquinista del petrolero. Trabajó duro, imagínate metido en las tripas de ese barco con el ruido, el calor, las manchas de aceite y gasolina, pero aprendió a resolver múltiples chapuzas. Recuerdo en mi adolescencia, cuando se mudo con mi madre Teresa a su casita adosada, cómo construyó una cortacésped con un motor de la lavadora, cosa que provocaba la mirada estupefacta de sus nuevos vecinos. Me resulta curioso pensar cómo un chaval como él, que dejó su casa rural de San Vicente del Monte durante el periodo mas triste de la historia de España, pudo integrarse en un contexto tan complicado por lo desconocido, como es un barco petrolero, llegando incluso a poder defenderse y tener conversaciones en inglés con otros marineros.      yuu drink bir?.2    Walter se suicidó en el año de 1940 en la frontera entre Francia y España. Viajaba con un baúl muy pesado lleno de hojas manuscritas. Dejaba atrás una Alemania que empezaba a escribir su triste historia nazi y un Paris que vivía con miedo y que abrazaba la posibilidad del comunismo que nunca llegó.  Ibiza es una isla bella y extraña siempre muy alejada de lo que ocurría en la península. Hace años era difícil ver incluso un guardia civil. Mi padre cuenta que en la mañana que conoció a Walter habían atracado muy temprano, en el transcurso de la ruta que unía Rabat, Escombreras, Ibiza, Marsella, Palermo. Era primavera, la luz y el aire eran limpios, suaves. Bajó del barco al puerto y decidió dar un paseo, recorrió la zona vieja de la ciudad y mientras caminaba por las murallas que separan el puerto de las viejas y estrechas calles del interior, vio a un hombre tirado en el suelo. Pensó que era un vagabundo, pero al acercarse se percató de que las ropas de este eran elegantes de un verde limpio. Viendo lo que había alrededor, pensó que tenia pinta de extranjero. Efectivamente así fue, ya que al estar a medio metro de él, alzó su cabeza y con un ojo cerrado y el otro entreabierto cegado por el sol de la mañana, se dirigió a Julio en una especie de español raro. Ambos chapurrearon en ingles pero al poco rato el extranjero desperezó su lengua alemana y empezaron a hablar. Walter contó que había dormido en la calle. La noche anterior, después de estar comiendo y bebiendo todo lo mas que pudo en uno de los restaurantes más caros de la isla (previamente había ingerido una bola de hachís, lo cual hace que la embriaguez sea mucho mayor), los camareros le tiraron a la calle, lo cual a Walter no le importó nada, ya que así evitó pagar la costosa cuenta. En cualquier caso, esa era su primera idea, pues así eran sus protocolos experimentales con el hachís. A duras penas llegó al sitio donde se encontraba ahora y allí plácidamente cayó y durmió hasta ese mismo momento.      acercarse a una sensación de felicidad muy profundamente   sumergida, que sale a la luz en una plaza lateral de la calle   Canebiére, allí donde la calle Paradis desemboca en un parque, es más difícil que hablar sobre todo lo que la ha precedido. Encuentro felizmente en mi diario esta frase: Hay que tomar a cucharadas lo idéntico en la realidad.3      Mi padre se mostró generoso e intentó levantarlo, pero tras dos intentos vio que era más sensato quedarse allí sentado junto a ese hombre y procurarle conversación. Ambos parecían cómodos en su mutua compañía, así que el tiempo fue pasando y al poco mi padre se dio cuenta de que era hora de irse. En la despedida Walter abrió una caja, estaba llena de papeles manuscritos, dijo que era su caos ideológico que debería de ordenar antes de partir a los EEUU. De entre los papeles Walter sacó un portarretratos con la imagen de una mujer japonesa muy bella, Walter miró a mi padre y le dijo con voz cómplice –“no te confundas amigo no es mi novia, mi corazón esta reservado para mi querida Asja, sin embargo me gustaría compartir contigo este retrato”–. Amablemente estiró su brazo y le dio el retrato. –“Gracias por este tiempo que hemos pasado juntos”– . Y así, tras una señal de agradecida correspondencia, mi padre cogió el retrato y se fue sin pensar en nada.  Con los años, mi padre visitó múltiples sitios a lo largo de sus viajes en el barco, incluso llegó a estar en el Japón varias veces, allí se dio cuenta de que la imagen del retrato que le dio Walter era una imagen cliché, como un deseo, una imagen que aparece en multitud de objetos, como abanicos, tazas de té o postales turísticas. Durante muchos años la fotografía de esa mujer japonesa ha estado en el álbum familiar de la casa de mis padres, en silencio, sin yo saber su razón de ser.                    We are so intent on making stories, asleep even, only the mind moving, lying intent stroke whatever comes to it.4           1 Basilio. Letrero en el bar de Villacarriedo (Cantabria). 2 Forma escrita de como pronuncia Julio el inglés.  3 Walter Benjamin, “Sobre el hachis, protocolos de experiencias con drogas”. 4 William Bronk, “El soporte de la vida”.

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

 

Dibujado en el polvo, en lo movedizo.

                      

La puta realidad de la vida, viejo.1

 

Mi padre Julio, hijo de un hacedor de varas de avellano, que fue preso republicano sin razón alguna, conoció a Walter Benjamin en el puerto de Ibiza en el año 1940.

Julio es un hombre poco hablador pero tiene un gran carisma; siendo aún un adolescente, sin estudios y casi sin saber, se enroló con dos de sus hermanos en el barco petrolero “Sea Bird”, de bandera sueca. Durante más de quince años estuvo navegando y viajó por todo el mundo.

En el barco, mi padre empezó a trabajar de mozo de servicio, ganando un escaso salario, pero poco a poco consiguió aumentar su responsabilidad, para finalmente llegar a ser maquinista del petrolero. Trabajó duro, imagínate metido en las tripas de ese barco con el ruido, el calor, las manchas de aceite y gasolina, pero aprendió a resolver múltiples chapuzas. Recuerdo en mi adolescencia, cuando se mudo con mi madre Teresa a su casita adosada, cómo construyó una cortacésped con un motor de la lavadora, cosa que provocaba la mirada estupefacta de sus nuevos vecinos. Me resulta curioso pensar cómo un chaval como él, que dejó su casa rural de San Vicente del Monte durante el periodo mas triste de la historia de España, pudo integrarse en un contexto tan complicado por lo desconocido, como es un barco petrolero, llegando incluso a poder defenderse y tener conversaciones en inglés con otros marineros.

 

yuu drink bir?.2


Walter se suicidó en el año de 1940 en la frontera entre Francia y España. Viajaba con un baúl muy pesado lleno de hojas manuscritas. Dejaba atrás una Alemania que empezaba a escribir su triste historia nazi y un Paris que vivía con miedo y que abrazaba la posibilidad del comunismo que nunca llegó.

Ibiza es una isla bella y extraña siempre muy alejada de lo que ocurría en la península. Hace años era difícil ver incluso un guardia civil. Mi padre cuenta que en la mañana que conoció a Walter habían atracado muy temprano, en el transcurso de la ruta que unía Rabat, Escombreras, Ibiza, Marsella, Palermo. Era primavera, la luz y el aire eran limpios, suaves. Bajó del barco al puerto y decidió dar un paseo, recorrió la zona vieja de la ciudad y mientras caminaba por las murallas que separan el puerto de las viejas y estrechas calles del interior, vio a un hombre tirado en el suelo. Pensó que era un vagabundo, pero al acercarse se percató de que las ropas de este eran elegantes de un verde limpio. Viendo lo que había alrededor, pensó que tenia pinta de extranjero. Efectivamente así fue, ya que al estar a medio metro de él, alzó su cabeza y con un ojo cerrado y el otro entreabierto cegado por el sol de la mañana, se dirigió a Julio en una especie de español raro. Ambos chapurrearon en ingles pero al poco rato el extranjero desperezó su lengua alemana y empezaron a hablar. Walter contó que había dormido en la calle. La noche anterior, después de estar comiendo y bebiendo todo lo mas que pudo en uno de los restaurantes más caros de la isla (previamente había ingerido una bola de hachís, lo cual hace que la embriaguez sea mucho mayor), los camareros le tiraron a la calle, lo cual a Walter no le importó nada, ya que así evitó pagar la costosa cuenta. En cualquier caso, esa era su primera idea, pues así eran sus protocolos experimentales con el hachís. A duras penas llegó al sitio donde se encontraba ahora y allí plácidamente cayó y durmió hasta ese mismo momento.

 

acercarse a una sensación de felicidad muy profundamente sumergida, que sale a la luz en una plaza lateral de la calle   Canebiére, allí donde la calle Paradis desemboca en un parque, es más difícil que hablar sobre todo lo que la ha precedido. Encuentro felizmente en mi diario esta frase: Hay que tomar a cucharadas lo idéntico en la realidad.3

 

Mi padre se mostró generoso e intentó levantarlo, pero tras dos intentos vio que era más sensato quedarse allí sentado junto a ese hombre y procurarle conversación. Ambos parecían cómodos en su mutua compañía, así que el tiempo fue pasando y al poco mi padre se dio cuenta de que era hora de irse. En la despedida Walter abrió una caja, estaba llena de papeles manuscritos, dijo que era su caos ideológico que debería de ordenar antes de partir a los EEUU. De entre los papeles Walter sacó un portarretratos con la imagen de una mujer japonesa muy bella, Walter miró a mi padre y le dijo con voz cómplice –“no te confundas amigo no es mi novia, mi corazón esta reservado para mi querida Asja, sin embargo me gustaría compartir contigo este retrato”–. Amablemente estiró su brazo y le dio el retrato. –“Gracias por este tiempo que hemos pasado juntos”– . Y así, tras una señal de agradecida correspondencia, mi padre cogió el retrato y se fue sin pensar en nada.

Con los años, mi padre visitó múltiples sitios a lo largo de sus viajes en el barco, incluso llegó a estar en el Japón varias veces, allí se dio cuenta de que la imagen del retrato que le dio Walter era una imagen cliché, como un deseo, una imagen que aparece en multitud de objetos, como abanicos, tazas de té o postales turísticas. Durante muchos años la fotografía de esa mujer japonesa ha estado en el álbum familiar de la casa de mis padres, en silencio, sin yo saber su razón de ser.

            

We are so intent on making stories, asleep
even, only the mind moving, lying intent
stroke whatever comes to it.4

 

 

 

1 Basilio. Letrero en el bar de Villacarriedo (Cantabria).
2 Forma escrita de como pronuncia Julio el inglés.

3 Walter Benjamin, “Sobre el hachis, protocolos de experiencias con drogas”.
4 William Bronk, “El soporte de la vida”.

  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

 

Dibujado en el polvo, en lo movedizo.

                      

La puta realidad de la vida, viejo.1

 

Mi padre Julio, hijo de un hacedor de varas de avellano, que fue preso republicano sin razón alguna, conoció a Walter Benjamin en el puerto de Ibiza en el año 1940.

Julio es un hombre poco hablador pero tiene un gran carisma; siendo aún un adolescente, sin estudios y casi sin saber, se enroló con dos de sus hermanos en el barco petrolero “Sea Bird”, de bandera sueca. Durante más de quince años estuvo navegando y viajó por todo el mundo.

En el barco, mi padre empezó a trabajar de mozo de servicio, ganando un escaso salario, pero poco a poco consiguió aumentar su responsabilidad, para finalmente llegar a ser maquinista del petrolero. Trabajó duro, imagínate metido en las tripas de ese barco con el ruido, el calor, las manchas de aceite y gasolina, pero aprendió a resolver múltiples chapuzas. Recuerdo en mi adolescencia, cuando se mudo con mi madre Teresa a su casita adosada, cómo construyó una cortacésped con un motor de la lavadora, cosa que provocaba la mirada estupefacta de sus nuevos vecinos. Me resulta curioso pensar cómo un chaval como él, que dejó su casa rural de San Vicente del Monte durante el periodo mas triste de la historia de España, pudo integrarse en un contexto tan complicado por lo desconocido, como es un barco petrolero, llegando incluso a poder defenderse y tener conversaciones en inglés con otros marineros.

 

yuu drink bir?.2


Walter se suicidó en el año de 1940 en la frontera entre Francia y España. Viajaba con un baúl muy pesado lleno de hojas manuscritas. Dejaba atrás una Alemania que empezaba a escribir su triste historia nazi y un Paris que vivía con miedo y que abrazaba la posibilidad del comunismo que nunca llegó.

Ibiza es una isla bella y extraña siempre muy alejada de lo que ocurría en la península. Hace años era difícil ver incluso un guardia civil. Mi padre cuenta que en la mañana que conoció a Walter habían atracado muy temprano, en el transcurso de la ruta que unía Rabat, Escombreras, Ibiza, Marsella, Palermo. Era primavera, la luz y el aire eran limpios, suaves. Bajó del barco al puerto y decidió dar un paseo, recorrió la zona vieja de la ciudad y mientras caminaba por las murallas que separan el puerto de las viejas y estrechas calles del interior, vio a un hombre tirado en el suelo. Pensó que era un vagabundo, pero al acercarse se percató de que las ropas de este eran elegantes de un verde limpio. Viendo lo que había alrededor, pensó que tenia pinta de extranjero. Efectivamente así fue, ya que al estar a medio metro de él, alzó su cabeza y con un ojo cerrado y el otro entreabierto cegado por el sol de la mañana, se dirigió a Julio en una especie de español raro. Ambos chapurrearon en ingles pero al poco rato el extranjero desperezó su lengua alemana y empezaron a hablar. Walter contó que había dormido en la calle. La noche anterior, después de estar comiendo y bebiendo todo lo mas que pudo en uno de los restaurantes más caros de la isla (previamente había ingerido una bola de hachís, lo cual hace que la embriaguez sea mucho mayor), los camareros le tiraron a la calle, lo cual a Walter no le importó nada, ya que así evitó pagar la costosa cuenta. En cualquier caso, esa era su primera idea, pues así eran sus protocolos experimentales con el hachís. A duras penas llegó al sitio donde se encontraba ahora y allí plácidamente cayó y durmió hasta ese mismo momento.

 

acercarse a una sensación de felicidad muy profundamente sumergida, que sale a la luz en una plaza lateral de la calle   Canebiére, allí donde la calle Paradis desemboca en un parque, es más difícil que hablar sobre todo lo que la ha precedido. Encuentro felizmente en mi diario esta frase: Hay que tomar a cucharadas lo idéntico en la realidad.3

 

Mi padre se mostró generoso e intentó levantarlo, pero tras dos intentos vio que era más sensato quedarse allí sentado junto a ese hombre y procurarle conversación. Ambos parecían cómodos en su mutua compañía, así que el tiempo fue pasando y al poco mi padre se dio cuenta de que era hora de irse. En la despedida Walter abrió una caja, estaba llena de papeles manuscritos, dijo que era su caos ideológico que debería de ordenar antes de partir a los EEUU. De entre los papeles Walter sacó un portarretratos con la imagen de una mujer japonesa muy bella, Walter miró a mi padre y le dijo con voz cómplice –“no te confundas amigo no es mi novia, mi corazón esta reservado para mi querida Asja, sin embargo me gustaría compartir contigo este retrato”–. Amablemente estiró su brazo y le dio el retrato. –“Gracias por este tiempo que hemos pasado juntos”– . Y así, tras una señal de agradecida correspondencia, mi padre cogió el retrato y se fue sin pensar en nada.

Con los años, mi padre visitó múltiples sitios a lo largo de sus viajes en el barco, incluso llegó a estar en el Japón varias veces, allí se dio cuenta de que la imagen del retrato que le dio Walter era una imagen cliché, como un deseo, una imagen que aparece en multitud de objetos, como abanicos, tazas de té o postales turísticas. Durante muchos años la fotografía de esa mujer japonesa ha estado en el álbum familiar de la casa de mis padres, en silencio, sin yo saber su razón de ser.

            

We are so intent on making stories, asleep
even, only the mind moving, lying intent
stroke whatever comes to it.4

 

 

 

1 Basilio. Letrero en el bar de Villacarriedo (Cantabria).
2 Forma escrita de como pronuncia Julio el inglés.

3 Walter Benjamin, “Sobre el hachis, protocolos de experiencias con drogas”.
4 William Bronk, “El soporte de la vida”.

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España). Dibujado en el polvo, en lo movedizo, 2016. Boat used oil on linen, sailcloth, wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).

  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).       Dibujado en el polvo, en lo movedizo.                            La puta realidad de la vida, viejo.1      Mi padre Julio, hijo de un hacedor de varas de avellano, que fue preso republicano sin razón alguna, conoció a Walter Benjamin en el puerto de Ibiza en el año 1940.  Julio es un hombre poco hablador pero tiene un gran carisma; siendo aún un adolescente, sin estudios y casi sin saber, se enroló con dos de sus hermanos en el barco petrolero “Sea Bird”, de bandera sueca. Durante más de quince años estuvo navegando y viajó por todo el mundo.  En el barco, mi padre empezó a trabajar de mozo de servicio, ganando un escaso salario, pero poco a poco consiguió aumentar su responsabilidad, para finalmente llegar a ser maquinista del petrolero. Trabajó duro, imagínate metido en las tripas de ese barco con el ruido, el calor, las manchas de aceite y gasolina, pero aprendió a resolver múltiples chapuzas. Recuerdo en mi adolescencia, cuando se mudo con mi madre Teresa a su casita adosada, cómo construyó una cortacésped con un motor de la lavadora, cosa que provocaba la mirada estupefacta de sus nuevos vecinos. Me resulta curioso pensar cómo un chaval como él, que dejó su casa rural de San Vicente del Monte durante el periodo mas triste de la historia de España, pudo integrarse en un contexto tan complicado por lo desconocido, como es un barco petrolero, llegando incluso a poder defenderse y tener conversaciones en inglés con otros marineros.      yuu drink bir?.2    Walter se suicidó en el año de 1940 en la frontera entre Francia y España. Viajaba con un baúl muy pesado lleno de hojas manuscritas. Dejaba atrás una Alemania que empezaba a escribir su triste historia nazi y un Paris que vivía con miedo y que abrazaba la posibilidad del comunismo que nunca llegó.  Ibiza es una isla bella y extraña siempre muy alejada de lo que ocurría en la península. Hace años era difícil ver incluso un guardia civil. Mi padre cuenta que en la mañana que conoció a Walter habían atracado muy temprano, en el transcurso de la ruta que unía Rabat, Escombreras, Ibiza, Marsella, Palermo. Era primavera, la luz y el aire eran limpios, suaves. Bajó del barco al puerto y decidió dar un paseo, recorrió la zona vieja de la ciudad y mientras caminaba por las murallas que separan el puerto de las viejas y estrechas calles del interior, vio a un hombre tirado en el suelo. Pensó que era un vagabundo, pero al acercarse se percató de que las ropas de este eran elegantes de un verde limpio. Viendo lo que había alrededor, pensó que tenia pinta de extranjero. Efectivamente así fue, ya que al estar a medio metro de él, alzó su cabeza y con un ojo cerrado y el otro entreabierto cegado por el sol de la mañana, se dirigió a Julio en una especie de español raro. Ambos chapurrearon en ingles pero al poco rato el extranjero desperezó su lengua alemana y empezaron a hablar. Walter contó que había dormido en la calle. La noche anterior, después de estar comiendo y bebiendo todo lo mas que pudo en uno de los restaurantes más caros de la isla (previamente había ingerido una bola de hachís, lo cual hace que la embriaguez sea mucho mayor), los camareros le tiraron a la calle, lo cual a Walter no le importó nada, ya que así evitó pagar la costosa cuenta. En cualquier caso, esa era su primera idea, pues así eran sus protocolos experimentales con el hachís. A duras penas llegó al sitio donde se encontraba ahora y allí plácidamente cayó y durmió hasta ese mismo momento.      acercarse a una sensación de felicidad muy profundamente   sumergida, que sale a la luz en una plaza lateral de la calle   Canebiére, allí donde la calle Paradis desemboca en un parque, es más difícil que hablar sobre todo lo que la ha precedido. Encuentro felizmente en mi diario esta frase: Hay que tomar a cucharadas lo idéntico en la realidad.3      Mi padre se mostró generoso e intentó levantarlo, pero tras dos intentos vio que era más sensato quedarse allí sentado junto a ese hombre y procurarle conversación. Ambos parecían cómodos en su mutua compañía, así que el tiempo fue pasando y al poco mi padre se dio cuenta de que era hora de irse. En la despedida Walter abrió una caja, estaba llena de papeles manuscritos, dijo que era su caos ideológico que debería de ordenar antes de partir a los EEUU. De entre los papeles Walter sacó un portarretratos con la imagen de una mujer japonesa muy bella, Walter miró a mi padre y le dijo con voz cómplice –“no te confundas amigo no es mi novia, mi corazón esta reservado para mi querida Asja, sin embargo me gustaría compartir contigo este retrato”–. Amablemente estiró su brazo y le dio el retrato. –“Gracias por este tiempo que hemos pasado juntos”– . Y así, tras una señal de agradecida correspondencia, mi padre cogió el retrato y se fue sin pensar en nada.  Con los años, mi padre visitó múltiples sitios a lo largo de sus viajes en el barco, incluso llegó a estar en el Japón varias veces, allí se dio cuenta de que la imagen del retrato que le dio Walter era una imagen cliché, como un deseo, una imagen que aparece en multitud de objetos, como abanicos, tazas de té o postales turísticas. Durante muchos años la fotografía de esa mujer japonesa ha estado en el álbum familiar de la casa de mis padres, en silencio, sin yo saber su razón de ser.                    We are so intent on making stories, asleep even, only the mind moving, lying intent stroke whatever comes to it.4           1 Basilio. Letrero en el bar de Villacarriedo (Cantabria). 2 Forma escrita de como pronuncia Julio el inglés.  3 Walter Benjamin, “Sobre el hachis, protocolos de experiencias con drogas”. 4 William Bronk, “El soporte de la vida”.
  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).
  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).
  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).
  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).
  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).
  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).
  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).
  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).
  Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Aceite usado de barco sobre lino, lona, mesa de madera, hachis, tetera y tazas japonesas, postal, cuento. Palacio Consistorial, Cartagena (España).   Dibujado en el polvo, en lo movedizo , 2016. Boat used oil on linen,  sailcloth , wooden table, hashish, tea and Japanese Mugs, postcard, tale. Palacio Consistorial, Cartagena (Spain).