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 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.      Aviso al espectador:  En esta exposición no va a encontrar un gran despliegue de color, más bien todo lo contrario; buena parte de las piezas que el artista ha reunido transitan por los senderos del gris, así que va a necesitar un ajuste perceptivo y emocional para recorrerlos. No es una advertencia alarmista; todo lo contrario: si es capaz de abrir su percepción le espera todo un espectáculo de diferencias mínimas que, precisamente por pequeñas, se cargan de significado. Si lo consigue, seguramente saldrá con la certidumbre de que por fin el gris es todo un universo, silencioso y enorme, fértil y profundo.               Esta entonación tenue, en la que el artista parece protegerse del brillo deslumbrante del espectáculo contemporáneo, está formada por varias series de dibujos realizados en los últimos años. Podrá ver diferentes tomas de posición del artista frente al mundo natural, el espacio artístico actual y, sobre todo, frente a su práctica específica de dibujante. Han sido elaborados pacientemente, no solo en su aspecto material, sino también conceptual y piden, o más bien insinúan, ser contemplados con otro tanto de detenimiento. Allan Poe declaró que no se podía hablar de asuntos complejos con palabras sencillas: estos dibujos siguen rigurosamente esta máxima. No son impenetrables, por supuesto, a pesar de su aspecto misterioso, ni pedantes, a pesar de su complejidad, son simplemente intensos y enormemente sinceros.              Podrá pasear también entre otras piezas desplegadas en el espacio, formadas por familias de objetos variados: piedras de arquitectura rescatadas, restos de vigas o puertas, libros y revistas, objetos naturales, fotografías y grabados. Cosas dispares convocadas a una reunión de alta intensidad narrativa, objetos con los que el artista ha convivido largo tiempo, habitados, sedimentados en su sensibilidad. Y que a través de esa convivencia, de ese roce de cuerpos, ha decidido incorporarlos al escenario del arte, cuidadosamente filtrados por la erosión de la convivencia. Son objetos que hablan de una historia personal que se hace pública al exponerse. Tampoco hay mucho color en estas instalaciones, quizás precisamente porque hay mucho que contar y el artista ha decidido que no vale la pena introducir estímulos que colapsen la visión con el resplandor del impacto instantáneo. Algunos están deteriorados por el paso del tiempo—se han  agrisado  de tanto vivir—  y muestran su ruina junto a su vigencia como testimonio de permanencia, otros son modernos y urbanos: juntos son capaces de hacer saltar la chispa del sentido.        Por último podrá ver un vídeo en el que el contexto geográfico y mental de todo lo anterior se hace explícito y toma cuerpo en una narración pausada y sutil. Se conseja al visitantes que vea esta película al final del recorrido, pues forma una especie de colofón a la experiencia recorrida por el artista. En ella queda patente una obsesión de Javier Arce: que su  retiro  en una cabaña del bosque no tiene el valor de aislamiento, sino de acumulación de experiencia y tiempo, de contemplación capaz de matizar su condición colectiva, ciudadana. Después de tantas cabañas en el arte contemporáneo, Javier Arce vuelve a la originaria del Thoreau de la desobediencia civil, matizada por el Godard de “Il faut savoir dire  nous  pour pouvoir dire  je ”. Y cita un fragmento de George Kubler, que comenta las operaciones sobre el tiempo de Robert Smithson: “El presente es cuando un faro está oscuro entre dos señales luminosas”. En ese intervalo tan fugaz, instante de pestañeo, ampliándolo al máximo, el artista ha dedicado horas y horas y más horas, a rozar un lápiz sobre papel, a dejar la marca de esa oscuridad, para darla a la luz, y también para acercarse a la planta de otra cabaña dibujada con trozos de carboncillo en la que, tan paciente y consciente como el dibujante, una araña teje interminablemente su tela.      

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

 

Aviso al espectador:

En esta exposición no va a encontrar un gran despliegue de color, más bien todo lo contrario; buena parte de las piezas que el artista ha reunido transitan por los senderos del gris, así que va a necesitar un ajuste perceptivo y emocional para recorrerlos. No es una advertencia alarmista; todo lo contrario: si es capaz de abrir su percepción le espera todo un espectáculo de diferencias mínimas que, precisamente por pequeñas, se cargan de significado. Si lo consigue, seguramente saldrá con la certidumbre de que por fin el gris es todo un universo, silencioso y enorme, fértil y profundo. 

            Esta entonación tenue, en la que el artista parece protegerse del brillo deslumbrante del espectáculo contemporáneo, está formada por varias series de dibujos realizados en los últimos años. Podrá ver diferentes tomas de posición del artista frente al mundo natural, el espacio artístico actual y, sobre todo, frente a su práctica específica de dibujante. Han sido elaborados pacientemente, no solo en su aspecto material, sino también conceptual y piden, o más bien insinúan, ser contemplados con otro tanto de detenimiento. Allan Poe declaró que no se podía hablar de asuntos complejos con palabras sencillas: estos dibujos siguen rigurosamente esta máxima. No son impenetrables, por supuesto, a pesar de su aspecto misterioso, ni pedantes, a pesar de su complejidad, son simplemente intensos y enormemente sinceros.

            Podrá pasear también entre otras piezas desplegadas en el espacio, formadas por familias de objetos variados: piedras de arquitectura rescatadas, restos de vigas o puertas, libros y revistas, objetos naturales, fotografías y grabados. Cosas dispares convocadas a una reunión de alta intensidad narrativa, objetos con los que el artista ha convivido largo tiempo, habitados, sedimentados en su sensibilidad. Y que a través de esa convivencia, de ese roce de cuerpos, ha decidido incorporarlos al escenario del arte, cuidadosamente filtrados por la erosión de la convivencia. Son objetos que hablan de una historia personal que se hace pública al exponerse. Tampoco hay mucho color en estas instalaciones, quizás precisamente porque hay mucho que contar y el artista ha decidido que no vale la pena introducir estímulos que colapsen la visión con el resplandor del impacto instantáneo. Algunos están deteriorados por el paso del tiempo—se han agrisado de tanto vivir—  y muestran su ruina junto a su vigencia como testimonio de permanencia, otros son modernos y urbanos: juntos son capaces de hacer saltar la chispa del sentido.      

Por último podrá ver un vídeo en el que el contexto geográfico y mental de todo lo anterior se hace explícito y toma cuerpo en una narración pausada y sutil. Se conseja al visitantes que vea esta película al final del recorrido, pues forma una especie de colofón a la experiencia recorrida por el artista. En ella queda patente una obsesión de Javier Arce: que su retiro en una cabaña del bosque no tiene el valor de aislamiento, sino de acumulación de experiencia y tiempo, de contemplación capaz de matizar su condición colectiva, ciudadana. Después de tantas cabañas en el arte contemporáneo, Javier Arce vuelve a la originaria del Thoreau de la desobediencia civil, matizada por el Godard de “Il faut savoir dire nous pour pouvoir dire je”. Y cita un fragmento de George Kubler, que comenta las operaciones sobre el tiempo de Robert Smithson: “El presente es cuando un faro está oscuro entre dos señales luminosas”. En ese intervalo tan fugaz, instante de pestañeo, ampliándolo al máximo, el artista ha dedicado horas y horas y más horas, a rozar un lápiz sobre papel, a dejar la marca de esa oscuridad, para darla a la luz, y también para acercarse a la planta de otra cabaña dibujada con trozos de carboncillo en la que, tan paciente y consciente como el dibujante, una araña teje interminablemente su tela.

 

 

  Contrato natural #2 , 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 40 x 22 cm.   Contrato natura #2 , 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 40 x 22 cm.    Warning to the viewer:    Visitors to this exhibition will not find a great unfurling of colour, in fact, quite the opposite; most of the pieces that the artist has brought together to present at the Alcobendas Art Centre are journeys along paths of grey; a perceptive and emotional adjustment is therefore required when viewing them. This is not a negative warning. On the contrary; if you are perceptive – by opening up your inner self – a panoply of minimal differences will be revealed which, precisely because they are small, are suffused with meaning. If you are able to do this, you will most certainly leave this exhibition with the conviction that grey truly is an entire universe, silent and enormous, fertile and deep.                 These subtle tones, which the artist seems to use to defend himself or protect himself from the blinding brightness of contemporary work, is constituted by several series of drawings done over recent years. If you look carefully, you will see how the artist uses a different standpoint when observing the natural world, the current presence of art, and, above all, his specific work as a draughtsman. The works have been painstakingly created, not only when it comes to their material aspect, but also conceptually and they require, or rather insinuate, that they should be contemplated with just as much attention. Edgar Allan Poe once said that you cannot use simple words when talking about complex issues, and I believe that these drawings follow this maxim to the letter. They are not, of course, impenetrable, despite their mysteriousness; nor are they pretentious in spite of their complexity – they are simply profound and enormously honest. They require considerable attention, space and time – an attitude – so that what they appear to hide, but actually reveal, can be discerned.                Visitors will also be able to wander around pieces arranged in this space – on the floor and the walls – made up of groupings of different objects: rescued architectural stonework; pieces of beams and doors; books and magazines; objects from Nature; photographs and engravings. Disparate things brought together to a gathering that exudes a highly forceful narrative. The surrealist objet trouvé, with its idea of something ‘found’, insinuates a vital and unexpected event, a coincidence, something wonderfully lucky that was effortlessly obtained. In this case the exact opposite is true: these are items with which the artist has lived for a long time, knows well, has endowed and imbued with sensitivity. Via this intense coexistence, this rubbing of objects against each other, he decided to include them on the art stage, carefully choosing them, soothed by time and work, by the erosion of coexistence. They are objects that tell a personal story that becomes public by exhibiting them. Stones and beams from his cabin in Cantabria, and other belongings from the furniture of his mind. There is not a lot of colour in these installations either, perhaps precisely because there is so much to tell and the artist decided that it was not worth introducing stimuli that would destroy the scene with an instant and glaring shock. Some have deteriorated over time – they have greyed from so much living – showing their dilapidation together with their legitimacy as a witness to their permanence. Others are modern and urban: books and magazines, photos, engravings: together they are able to light the spark of understanding.         Lastly, there are two videos in which the context of the mind and the geography of the above – concentrated drawings and dispersed installations – becomes clearer and takes shape in the thoughtful and in-depth narrative. I suggest that visitors watch these two films after seeing the exhibition as they are a kind of culmination of the experience of the context travelled by the artist. I won’t disclose their content, their tempo that is oriented at discussion rather than description, their ability to give added sense to all his other work, their intimate angle and profound aesthetic involvement. But both clearly reveal an obsession that Javier Arce has: his refuge in a cabin in the woods does not define isolation but rather the accumulation of experience and time, of contemplation that is able to put his collective, urban condition into context. With so many cabins in contemporary art, Javier Arce returns to Henry David Thoreau’s original one of civil disobedience, qualified by Jean-Luc Godard ‘Il faut savoir dire nous pour pouvoir dire je’. However, and I stress this, the tempo is crucial: the minuscule becomes enormous because of the lengthy contemplation and the extended time. The artist sent me a fragment by George Kubler who wrote about Robert Smithson’s work on time, an artist who had also been influenced by Thoreau: ‘Actuality is when the lighthouse is dark between flashes’. The artist has dedicated hours and hours and yet more hours to this fleeting moment, this blink of an eye, extending it to the limit, brushing a pencil on the paper to leave the mark of that darkness, to give it to the light, and also to approach the ground plan of another cabin drawn in charcoal in which, as patient and aware as the draughtsman, a spider endlessly spins its web.

Contrato natural #2, 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 40 x 22 cm. Contrato natura #2, 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 40 x 22 cm.

Warning to the viewer:

Visitors to this exhibition will not find a great unfurling of colour, in fact, quite the opposite; most of the pieces that the artist has brought together to present at the Alcobendas Art Centre are journeys along paths of grey; a perceptive and emotional adjustment is therefore required when viewing them. This is not a negative warning. On the contrary; if you are perceptive – by opening up your inner self – a panoply of minimal differences will be revealed which, precisely because they are small, are suffused with meaning. If you are able to do this, you will most certainly leave this exhibition with the conviction that grey truly is an entire universe, silent and enormous, fertile and deep. 

            These subtle tones, which the artist seems to use to defend himself or protect himself from the blinding brightness of contemporary work, is constituted by several series of drawings done over recent years. If you look carefully, you will see how the artist uses a different standpoint when observing the natural world, the current presence of art, and, above all, his specific work as a draughtsman. The works have been painstakingly created, not only when it comes to their material aspect, but also conceptually and they require, or rather insinuate, that they should be contemplated with just as much attention. Edgar Allan Poe once said that you cannot use simple words when talking about complex issues, and I believe that these drawings follow this maxim to the letter. They are not, of course, impenetrable, despite their mysteriousness; nor are they pretentious in spite of their complexity – they are simply profound and enormously honest. They require considerable attention, space and time – an attitude – so that what they appear to hide, but actually reveal, can be discerned.

            Visitors will also be able to wander around pieces arranged in this space – on the floor and the walls – made up of groupings of different objects: rescued architectural stonework; pieces of beams and doors; books and magazines; objects from Nature; photographs and engravings. Disparate things brought together to a gathering that exudes a highly forceful narrative. The surrealist objet trouvé, with its idea of something ‘found’, insinuates a vital and unexpected event, a coincidence, something wonderfully lucky that was effortlessly obtained. In this case the exact opposite is true: these are items with which the artist has lived for a long time, knows well, has endowed and imbued with sensitivity. Via this intense coexistence, this rubbing of objects against each other, he decided to include them on the art stage, carefully choosing them, soothed by time and work, by the erosion of coexistence. They are objects that tell a personal story that becomes public by exhibiting them. Stones and beams from his cabin in Cantabria, and other belongings from the furniture of his mind. There is not a lot of colour in these installations either, perhaps precisely because there is so much to tell and the artist decided that it was not worth introducing stimuli that would destroy the scene with an instant and glaring shock. Some have deteriorated over time – they have greyed from so much living – showing their dilapidation together with their legitimacy as a witness to their permanence. Others are modern and urban: books and magazines, photos, engravings: together they are able to light the spark of understanding.     

Lastly, there are two videos in which the context of the mind and the geography of the above – concentrated drawings and dispersed installations – becomes clearer and takes shape in the thoughtful and in-depth narrative. I suggest that visitors watch these two films after seeing the exhibition as they are a kind of culmination of the experience of the context travelled by the artist. I won’t disclose their content, their tempo that is oriented at discussion rather than description, their ability to give added sense to all his other work, their intimate angle and profound aesthetic involvement. But both clearly reveal an obsession that Javier Arce has: his refuge in a cabin in the woods does not define isolation but rather the accumulation of experience and time, of contemplation that is able to put his collective, urban condition into context. With so many cabins in contemporary art, Javier Arce returns to Henry David Thoreau’s original one of civil disobedience, qualified by Jean-Luc Godard ‘Il faut savoir dire nous pour pouvoir dire je’. However, and I stress this, the tempo is crucial: the minuscule becomes enormous because of the lengthy contemplation and the extended time. The artist sent me a fragment by George Kubler who wrote about Robert Smithson’s work on time, an artist who had also been influenced by Thoreau: ‘Actuality is when the lighthouse is dark between flashes’. The artist has dedicated hours and hours and yet more hours to this fleeting moment, this blink of an eye, extending it to the limit, brushing a pencil on the paper to leave the mark of that darkness, to give it to the light, and also to approach the ground plan of another cabin drawn in charcoal in which, as patient and aware as the draughtsman, a spider endlessly spins its web.

 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

  Abriendo el campo de composición , 2014. Puerta de mi cabaña, libro de poemas The Opening of the Field, de Robert Duncan 11 x 230 x 15 cm.   Abriendo el campo de composición , 2014. My cabin´s wooden door, book of poems The Opening of the Field, by Robert Duncan. 11 x 230 x 15 cm.

Abriendo el campo de composición, 2014. Puerta de mi cabaña, libro de poemas The Opening of the Field, de Robert Duncan
11 x 230 x 15 cm. Abriendo el campo de composición, 2014. My cabin´s wooden door, book of poems The Opening of the Field, by Robert Duncan. 11 x 230 x 15 cm.

 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

  Keep politics out of this picture #1,  2013. Material de derribo de mi cabaña (piedra) y revista The New Yorker. 23 x 70 x 40 cm.   Keep politics out of this picture #1 , 2013. Waste material of my cabin (stone) and The New Yorker Magazine. 23 x 70 x 40 cm .

Keep politics out of this picture #1, 2013. Material de derribo de mi cabaña (piedra) y revista The New Yorker. 23 x 70 x 40 cm. Keep politics out of this picture #1, 2013. Waste material of my cabin (stone) and The New Yorker Magazine. 23 x 70 x 40 cm.

  GRIS #4 , 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm.   GRIS #4 , 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.

GRIS #4, 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm. GRIS #4, 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.

  Contrato natural #1 , 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm.   Contrato natural #1 , 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

Contrato natural #1, 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm. Contrato natural #1, 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

  Contrato natural #1  (Detalle), 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm.   Contrato natural #1  (Detail), 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

Contrato natural #1 (Detalle), 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm. Contrato natural #1 (Detail), 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

  Gezi Taksim (Parque) , 2015. Grafito sobre papel prensa. 137 x 200 x 5 cm.   Gezi Taksim (Parque) , 2015. Graphite on newsprint paper. 137 x 200 x 5 cm.

Gezi Taksim (Parque), 2015. Grafito sobre papel prensa. 137 x 200 x 5 cm. Gezi Taksim (Parque), 2015. Graphite on newsprint paper. 137 x 200 x 5 cm.

 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

  Keep politics out of this picture #3 , 2013. Material de derribo de mi cabaña (madera) y revista Hérodote. 10 x 150 x 30 cm.   Keep politics out of this picture #3 , 2013. Waste material of my cabin (wood) and Hérodote magazine. 10 x 150 x 30 cm.

Keep politics out of this picture #3, 2013. Material de derribo de mi cabaña (madera) y revista Hérodote. 10 x 150 x 30 cm. Keep politics out of this picture #3, 2013. Waste material of my cabin (wood) and Hérodote magazine. 10 x 150 x 30 cm.

  Micropolitica #3 , 2016. Árbol seco, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata. 250 x 100 x 70 cm .  Micropolítica #3 , 2016. Dry tree, pinhole photography on baryta silver gelatin paper. 250 x 100 x 70 cm.

Micropolitica #3, 2016. Árbol seco, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata. 250 x 100 x 70 cm. Micropolítica #3, 2016. Dry tree, pinhole photography on baryta silver gelatin paper. 250 x 100 x 70 cm.

  Micropolitica #3  (Detalle), 2016. Árbol seco, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata. 250 x 100 x 70 cm .  Micropolítica #3  (Detail), 2016. Dry tree, pinhole photography on baryta silver gelatin paper. 250 x 100 x 70 cm.

Micropolitica #3 (Detalle), 2016. Árbol seco, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata. 250 x 100 x 70 cm. Micropolítica #3 (Detail), 2016. Dry tree, pinhole photography on baryta silver gelatin paper. 250 x 100 x 70 cm.

  GRIS #5 , 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm.   GRIS #5 , 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.     GRIS #6 , 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm.   GRIS #6 , 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.

GRIS #5, 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm. GRIS #5, 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.

GRIS #6, 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm. GRIS #6, 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.

  I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I,  2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.  I    AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I , 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.

I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm. I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.

  I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I,  2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.  I    AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I , 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.

I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm. I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.

  I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I,  2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.  I    AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I , 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.

I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm. I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.

 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

  Micropolítica #1 , 2016. Hoja de palmera, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata vaso del Bar "El Chato Peces", ginebra con tónica y limón. 250 x 70 x 10 cm.   Micropolítica #1 , 2016. Palm leaf, pinhole photography on baryta silver gelatin paper glass of the Bar "El Chato Fish", gin tonic and lemon. 250 x 70 x 10 cm

Micropolítica #1, 2016. Hoja de palmera, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata vaso del Bar "El Chato Peces", ginebra con tónica y limón. 250 x 70 x 10 cm. Micropolítica #1, 2016. Palm leaf, pinhole photography on baryta silver gelatin paper glass of the Bar "El Chato Fish", gin tonic and lemon. 250 x 70 x 10 cm

16.Micropolitica#1-detalle-javier-arce.jpg
 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

  Walden Pond  (Detalle), 2015. Grafito sobre papel prensa, 150 x 162 cm.   Walden Pond  (Detail), 2015. Graphite on newsprint paper, 150 x 162 cm.

Walden Pond (Detalle), 2015. Grafito sobre papel prensa, 150 x 162 cm. Walden Pond (Detail), 2015. Graphite on newsprint paper, 150 x 162 cm.

  Walden Pond , 2015. Grafito sobre papel prensa, 150 x 162 cm.       Walden Pond , 2015. Graphite on newsprint paper, 150 x 162 cm.

Walden Pond, 2015. Grafito sobre papel prensa, 150 x 162 cm. Walden Pond, 2015. Graphite on newsprint paper, 150 x 162 cm.

  Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5.   Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5. Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

  Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5.   Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5. Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

  Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5.   Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5. Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

  Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5.   Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5. Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

  Doblar la tierra , 2014. Vídeo 7´ 10”.   Doblar la tierra , 2014, Video 7´ 10”

Doblar la tierra, 2014. Vídeo 7´ 10”. Doblar la tierra, 2014, Video 7´ 10”

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

 

Aviso al espectador:

En esta exposición no va a encontrar un gran despliegue de color, más bien todo lo contrario; buena parte de las piezas que el artista ha reunido transitan por los senderos del gris, así que va a necesitar un ajuste perceptivo y emocional para recorrerlos. No es una advertencia alarmista; todo lo contrario: si es capaz de abrir su percepción le espera todo un espectáculo de diferencias mínimas que, precisamente por pequeñas, se cargan de significado. Si lo consigue, seguramente saldrá con la certidumbre de que por fin el gris es todo un universo, silencioso y enorme, fértil y profundo. 

            Esta entonación tenue, en la que el artista parece protegerse del brillo deslumbrante del espectáculo contemporáneo, está formada por varias series de dibujos realizados en los últimos años. Podrá ver diferentes tomas de posición del artista frente al mundo natural, el espacio artístico actual y, sobre todo, frente a su práctica específica de dibujante. Han sido elaborados pacientemente, no solo en su aspecto material, sino también conceptual y piden, o más bien insinúan, ser contemplados con otro tanto de detenimiento. Allan Poe declaró que no se podía hablar de asuntos complejos con palabras sencillas: estos dibujos siguen rigurosamente esta máxima. No son impenetrables, por supuesto, a pesar de su aspecto misterioso, ni pedantes, a pesar de su complejidad, son simplemente intensos y enormemente sinceros.

            Podrá pasear también entre otras piezas desplegadas en el espacio, formadas por familias de objetos variados: piedras de arquitectura rescatadas, restos de vigas o puertas, libros y revistas, objetos naturales, fotografías y grabados. Cosas dispares convocadas a una reunión de alta intensidad narrativa, objetos con los que el artista ha convivido largo tiempo, habitados, sedimentados en su sensibilidad. Y que a través de esa convivencia, de ese roce de cuerpos, ha decidido incorporarlos al escenario del arte, cuidadosamente filtrados por la erosión de la convivencia. Son objetos que hablan de una historia personal que se hace pública al exponerse. Tampoco hay mucho color en estas instalaciones, quizás precisamente porque hay mucho que contar y el artista ha decidido que no vale la pena introducir estímulos que colapsen la visión con el resplandor del impacto instantáneo. Algunos están deteriorados por el paso del tiempo—se han agrisado de tanto vivir—  y muestran su ruina junto a su vigencia como testimonio de permanencia, otros son modernos y urbanos: juntos son capaces de hacer saltar la chispa del sentido.      

Por último podrá ver un vídeo en el que el contexto geográfico y mental de todo lo anterior se hace explícito y toma cuerpo en una narración pausada y sutil. Se conseja al visitantes que vea esta película al final del recorrido, pues forma una especie de colofón a la experiencia recorrida por el artista. En ella queda patente una obsesión de Javier Arce: que su retiro en una cabaña del bosque no tiene el valor de aislamiento, sino de acumulación de experiencia y tiempo, de contemplación capaz de matizar su condición colectiva, ciudadana. Después de tantas cabañas en el arte contemporáneo, Javier Arce vuelve a la originaria del Thoreau de la desobediencia civil, matizada por el Godard de “Il faut savoir dire nous pour pouvoir dire je”. Y cita un fragmento de George Kubler, que comenta las operaciones sobre el tiempo de Robert Smithson: “El presente es cuando un faro está oscuro entre dos señales luminosas”. En ese intervalo tan fugaz, instante de pestañeo, ampliándolo al máximo, el artista ha dedicado horas y horas y más horas, a rozar un lápiz sobre papel, a dejar la marca de esa oscuridad, para darla a la luz, y también para acercarse a la planta de otra cabaña dibujada con trozos de carboncillo en la que, tan paciente y consciente como el dibujante, una araña teje interminablemente su tela.

 

 

Contrato natural #2, 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 40 x 22 cm. Contrato natura #2, 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 40 x 22 cm.

Warning to the viewer:

Visitors to this exhibition will not find a great unfurling of colour, in fact, quite the opposite; most of the pieces that the artist has brought together to present at the Alcobendas Art Centre are journeys along paths of grey; a perceptive and emotional adjustment is therefore required when viewing them. This is not a negative warning. On the contrary; if you are perceptive – by opening up your inner self – a panoply of minimal differences will be revealed which, precisely because they are small, are suffused with meaning. If you are able to do this, you will most certainly leave this exhibition with the conviction that grey truly is an entire universe, silent and enormous, fertile and deep. 

            These subtle tones, which the artist seems to use to defend himself or protect himself from the blinding brightness of contemporary work, is constituted by several series of drawings done over recent years. If you look carefully, you will see how the artist uses a different standpoint when observing the natural world, the current presence of art, and, above all, his specific work as a draughtsman. The works have been painstakingly created, not only when it comes to their material aspect, but also conceptually and they require, or rather insinuate, that they should be contemplated with just as much attention. Edgar Allan Poe once said that you cannot use simple words when talking about complex issues, and I believe that these drawings follow this maxim to the letter. They are not, of course, impenetrable, despite their mysteriousness; nor are they pretentious in spite of their complexity – they are simply profound and enormously honest. They require considerable attention, space and time – an attitude – so that what they appear to hide, but actually reveal, can be discerned.

            Visitors will also be able to wander around pieces arranged in this space – on the floor and the walls – made up of groupings of different objects: rescued architectural stonework; pieces of beams and doors; books and magazines; objects from Nature; photographs and engravings. Disparate things brought together to a gathering that exudes a highly forceful narrative. The surrealist objet trouvé, with its idea of something ‘found’, insinuates a vital and unexpected event, a coincidence, something wonderfully lucky that was effortlessly obtained. In this case the exact opposite is true: these are items with which the artist has lived for a long time, knows well, has endowed and imbued with sensitivity. Via this intense coexistence, this rubbing of objects against each other, he decided to include them on the art stage, carefully choosing them, soothed by time and work, by the erosion of coexistence. They are objects that tell a personal story that becomes public by exhibiting them. Stones and beams from his cabin in Cantabria, and other belongings from the furniture of his mind. There is not a lot of colour in these installations either, perhaps precisely because there is so much to tell and the artist decided that it was not worth introducing stimuli that would destroy the scene with an instant and glaring shock. Some have deteriorated over time – they have greyed from so much living – showing their dilapidation together with their legitimacy as a witness to their permanence. Others are modern and urban: books and magazines, photos, engravings: together they are able to light the spark of understanding.     

Lastly, there are two videos in which the context of the mind and the geography of the above – concentrated drawings and dispersed installations – becomes clearer and takes shape in the thoughtful and in-depth narrative. I suggest that visitors watch these two films after seeing the exhibition as they are a kind of culmination of the experience of the context travelled by the artist. I won’t disclose their content, their tempo that is oriented at discussion rather than description, their ability to give added sense to all his other work, their intimate angle and profound aesthetic involvement. But both clearly reveal an obsession that Javier Arce has: his refuge in a cabin in the woods does not define isolation but rather the accumulation of experience and time, of contemplation that is able to put his collective, urban condition into context. With so many cabins in contemporary art, Javier Arce returns to Henry David Thoreau’s original one of civil disobedience, qualified by Jean-Luc Godard ‘Il faut savoir dire nous pour pouvoir dire je’. However, and I stress this, the tempo is crucial: the minuscule becomes enormous because of the lengthy contemplation and the extended time. The artist sent me a fragment by George Kubler who wrote about Robert Smithson’s work on time, an artist who had also been influenced by Thoreau: ‘Actuality is when the lighthouse is dark between flashes’. The artist has dedicated hours and hours and yet more hours to this fleeting moment, this blink of an eye, extending it to the limit, brushing a pencil on the paper to leave the mark of that darkness, to give it to the light, and also to approach the ground plan of another cabin drawn in charcoal in which, as patient and aware as the draughtsman, a spider endlessly spins its web.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Abriendo el campo de composición, 2014. Puerta de mi cabaña, libro de poemas The Opening of the Field, de Robert Duncan
11 x 230 x 15 cm. Abriendo el campo de composición, 2014. My cabin´s wooden door, book of poems The Opening of the Field, by Robert Duncan. 11 x 230 x 15 cm.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Keep politics out of this picture #1, 2013. Material de derribo de mi cabaña (piedra) y revista The New Yorker. 23 x 70 x 40 cm. Keep politics out of this picture #1, 2013. Waste material of my cabin (stone) and The New Yorker Magazine. 23 x 70 x 40 cm.

GRIS #4, 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm. GRIS #4, 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.

Contrato natural #1, 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm. Contrato natural #1, 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

Contrato natural #1 (Detalle), 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm. Contrato natural #1 (Detail), 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Gezi Taksim (Parque), 2015. Grafito sobre papel prensa. 137 x 200 x 5 cm. Gezi Taksim (Parque), 2015. Graphite on newsprint paper. 137 x 200 x 5 cm.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Keep politics out of this picture #3, 2013. Material de derribo de mi cabaña (madera) y revista Hérodote. 10 x 150 x 30 cm. Keep politics out of this picture #3, 2013. Waste material of my cabin (wood) and Hérodote magazine. 10 x 150 x 30 cm.

Micropolitica #3, 2016. Árbol seco, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata. 250 x 100 x 70 cm. Micropolítica #3, 2016. Dry tree, pinhole photography on baryta silver gelatin paper. 250 x 100 x 70 cm.

Micropolitica #3 (Detalle), 2016. Árbol seco, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata. 250 x 100 x 70 cm. Micropolítica #3 (Detail), 2016. Dry tree, pinhole photography on baryta silver gelatin paper. 250 x 100 x 70 cm.

GRIS #5, 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm. GRIS #5, 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.

GRIS #6, 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm. GRIS #6, 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.

I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm. I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.

I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm. I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.

I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm. I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I, 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Micropolítica #1, 2016. Hoja de palmera, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata vaso del Bar "El Chato Peces", ginebra con tónica y limón. 250 x 70 x 10 cm. Micropolítica #1, 2016. Palm leaf, pinhole photography on baryta silver gelatin paper glass of the Bar "El Chato Fish", gin tonic and lemon. 250 x 70 x 10 cm

Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid. Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.

Walden Pond (Detalle), 2015. Grafito sobre papel prensa, 150 x 162 cm. Walden Pond (Detail), 2015. Graphite on newsprint paper, 150 x 162 cm.

Walden Pond, 2015. Grafito sobre papel prensa, 150 x 162 cm. Walden Pond, 2015. Graphite on newsprint paper, 150 x 162 cm.

Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5. Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5. Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5. Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5. Retry the Life Experiment in the Communal, 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5

Doblar la tierra, 2014. Vídeo 7´ 10”. Doblar la tierra, 2014, Video 7´ 10”

 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.      Aviso al espectador:  En esta exposición no va a encontrar un gran despliegue de color, más bien todo lo contrario; buena parte de las piezas que el artista ha reunido transitan por los senderos del gris, así que va a necesitar un ajuste perceptivo y emocional para recorrerlos. No es una advertencia alarmista; todo lo contrario: si es capaz de abrir su percepción le espera todo un espectáculo de diferencias mínimas que, precisamente por pequeñas, se cargan de significado. Si lo consigue, seguramente saldrá con la certidumbre de que por fin el gris es todo un universo, silencioso y enorme, fértil y profundo.               Esta entonación tenue, en la que el artista parece protegerse del brillo deslumbrante del espectáculo contemporáneo, está formada por varias series de dibujos realizados en los últimos años. Podrá ver diferentes tomas de posición del artista frente al mundo natural, el espacio artístico actual y, sobre todo, frente a su práctica específica de dibujante. Han sido elaborados pacientemente, no solo en su aspecto material, sino también conceptual y piden, o más bien insinúan, ser contemplados con otro tanto de detenimiento. Allan Poe declaró que no se podía hablar de asuntos complejos con palabras sencillas: estos dibujos siguen rigurosamente esta máxima. No son impenetrables, por supuesto, a pesar de su aspecto misterioso, ni pedantes, a pesar de su complejidad, son simplemente intensos y enormemente sinceros.              Podrá pasear también entre otras piezas desplegadas en el espacio, formadas por familias de objetos variados: piedras de arquitectura rescatadas, restos de vigas o puertas, libros y revistas, objetos naturales, fotografías y grabados. Cosas dispares convocadas a una reunión de alta intensidad narrativa, objetos con los que el artista ha convivido largo tiempo, habitados, sedimentados en su sensibilidad. Y que a través de esa convivencia, de ese roce de cuerpos, ha decidido incorporarlos al escenario del arte, cuidadosamente filtrados por la erosión de la convivencia. Son objetos que hablan de una historia personal que se hace pública al exponerse. Tampoco hay mucho color en estas instalaciones, quizás precisamente porque hay mucho que contar y el artista ha decidido que no vale la pena introducir estímulos que colapsen la visión con el resplandor del impacto instantáneo. Algunos están deteriorados por el paso del tiempo—se han  agrisado  de tanto vivir—  y muestran su ruina junto a su vigencia como testimonio de permanencia, otros son modernos y urbanos: juntos son capaces de hacer saltar la chispa del sentido.        Por último podrá ver un vídeo en el que el contexto geográfico y mental de todo lo anterior se hace explícito y toma cuerpo en una narración pausada y sutil. Se conseja al visitantes que vea esta película al final del recorrido, pues forma una especie de colofón a la experiencia recorrida por el artista. En ella queda patente una obsesión de Javier Arce: que su  retiro  en una cabaña del bosque no tiene el valor de aislamiento, sino de acumulación de experiencia y tiempo, de contemplación capaz de matizar su condición colectiva, ciudadana. Después de tantas cabañas en el arte contemporáneo, Javier Arce vuelve a la originaria del Thoreau de la desobediencia civil, matizada por el Godard de “Il faut savoir dire  nous  pour pouvoir dire  je ”. Y cita un fragmento de George Kubler, que comenta las operaciones sobre el tiempo de Robert Smithson: “El presente es cuando un faro está oscuro entre dos señales luminosas”. En ese intervalo tan fugaz, instante de pestañeo, ampliándolo al máximo, el artista ha dedicado horas y horas y más horas, a rozar un lápiz sobre papel, a dejar la marca de esa oscuridad, para darla a la luz, y también para acercarse a la planta de otra cabaña dibujada con trozos de carboncillo en la que, tan paciente y consciente como el dibujante, una araña teje interminablemente su tela.      
  Contrato natural #2 , 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 40 x 22 cm.   Contrato natura #2 , 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 40 x 22 cm.    Warning to the viewer:    Visitors to this exhibition will not find a great unfurling of colour, in fact, quite the opposite; most of the pieces that the artist has brought together to present at the Alcobendas Art Centre are journeys along paths of grey; a perceptive and emotional adjustment is therefore required when viewing them. This is not a negative warning. On the contrary; if you are perceptive – by opening up your inner self – a panoply of minimal differences will be revealed which, precisely because they are small, are suffused with meaning. If you are able to do this, you will most certainly leave this exhibition with the conviction that grey truly is an entire universe, silent and enormous, fertile and deep.                 These subtle tones, which the artist seems to use to defend himself or protect himself from the blinding brightness of contemporary work, is constituted by several series of drawings done over recent years. If you look carefully, you will see how the artist uses a different standpoint when observing the natural world, the current presence of art, and, above all, his specific work as a draughtsman. The works have been painstakingly created, not only when it comes to their material aspect, but also conceptually and they require, or rather insinuate, that they should be contemplated with just as much attention. Edgar Allan Poe once said that you cannot use simple words when talking about complex issues, and I believe that these drawings follow this maxim to the letter. They are not, of course, impenetrable, despite their mysteriousness; nor are they pretentious in spite of their complexity – they are simply profound and enormously honest. They require considerable attention, space and time – an attitude – so that what they appear to hide, but actually reveal, can be discerned.                Visitors will also be able to wander around pieces arranged in this space – on the floor and the walls – made up of groupings of different objects: rescued architectural stonework; pieces of beams and doors; books and magazines; objects from Nature; photographs and engravings. Disparate things brought together to a gathering that exudes a highly forceful narrative. The surrealist objet trouvé, with its idea of something ‘found’, insinuates a vital and unexpected event, a coincidence, something wonderfully lucky that was effortlessly obtained. In this case the exact opposite is true: these are items with which the artist has lived for a long time, knows well, has endowed and imbued with sensitivity. Via this intense coexistence, this rubbing of objects against each other, he decided to include them on the art stage, carefully choosing them, soothed by time and work, by the erosion of coexistence. They are objects that tell a personal story that becomes public by exhibiting them. Stones and beams from his cabin in Cantabria, and other belongings from the furniture of his mind. There is not a lot of colour in these installations either, perhaps precisely because there is so much to tell and the artist decided that it was not worth introducing stimuli that would destroy the scene with an instant and glaring shock. Some have deteriorated over time – they have greyed from so much living – showing their dilapidation together with their legitimacy as a witness to their permanence. Others are modern and urban: books and magazines, photos, engravings: together they are able to light the spark of understanding.         Lastly, there are two videos in which the context of the mind and the geography of the above – concentrated drawings and dispersed installations – becomes clearer and takes shape in the thoughtful and in-depth narrative. I suggest that visitors watch these two films after seeing the exhibition as they are a kind of culmination of the experience of the context travelled by the artist. I won’t disclose their content, their tempo that is oriented at discussion rather than description, their ability to give added sense to all his other work, their intimate angle and profound aesthetic involvement. But both clearly reveal an obsession that Javier Arce has: his refuge in a cabin in the woods does not define isolation but rather the accumulation of experience and time, of contemplation that is able to put his collective, urban condition into context. With so many cabins in contemporary art, Javier Arce returns to Henry David Thoreau’s original one of civil disobedience, qualified by Jean-Luc Godard ‘Il faut savoir dire nous pour pouvoir dire je’. However, and I stress this, the tempo is crucial: the minuscule becomes enormous because of the lengthy contemplation and the extended time. The artist sent me a fragment by George Kubler who wrote about Robert Smithson’s work on time, an artist who had also been influenced by Thoreau: ‘Actuality is when the lighthouse is dark between flashes’. The artist has dedicated hours and hours and yet more hours to this fleeting moment, this blink of an eye, extending it to the limit, brushing a pencil on the paper to leave the mark of that darkness, to give it to the light, and also to approach the ground plan of another cabin drawn in charcoal in which, as patient and aware as the draughtsman, a spider endlessly spins its web.
 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.
  Abriendo el campo de composición , 2014. Puerta de mi cabaña, libro de poemas The Opening of the Field, de Robert Duncan 11 x 230 x 15 cm.   Abriendo el campo de composición , 2014. My cabin´s wooden door, book of poems The Opening of the Field, by Robert Duncan. 11 x 230 x 15 cm.
 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.
  Keep politics out of this picture #1,  2013. Material de derribo de mi cabaña (piedra) y revista The New Yorker. 23 x 70 x 40 cm.   Keep politics out of this picture #1 , 2013. Waste material of my cabin (stone) and The New Yorker Magazine. 23 x 70 x 40 cm .
  GRIS #4 , 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm.   GRIS #4 , 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.
  Contrato natural #1 , 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm.   Contrato natural #1 , 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.
  Contrato natural #1  (Detalle), 2017. Frottage sobre papel de arroz, plástico de ensilar. 320 x 200 x 20 cm.   Contrato natural #1  (Detail), 2017. Frottage on rice paper and stretch film wrapping paper to store in the silo. 320 x 200 x 20 cm.
 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.
  Gezi Taksim (Parque) , 2015. Grafito sobre papel prensa. 137 x 200 x 5 cm.   Gezi Taksim (Parque) , 2015. Graphite on newsprint paper. 137 x 200 x 5 cm.
 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.
  Keep politics out of this picture #3 , 2013. Material de derribo de mi cabaña (madera) y revista Hérodote. 10 x 150 x 30 cm.   Keep politics out of this picture #3 , 2013. Waste material of my cabin (wood) and Hérodote magazine. 10 x 150 x 30 cm.
  Micropolitica #3 , 2016. Árbol seco, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata. 250 x 100 x 70 cm .  Micropolítica #3 , 2016. Dry tree, pinhole photography on baryta silver gelatin paper. 250 x 100 x 70 cm.
  Micropolitica #3  (Detalle), 2016. Árbol seco, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata. 250 x 100 x 70 cm .  Micropolítica #3  (Detail), 2016. Dry tree, pinhole photography on baryta silver gelatin paper. 250 x 100 x 70 cm.
  GRIS #5 , 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm.   GRIS #5 , 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.     GRIS #6 , 2017. Grafito y ceniza de madera sobre papel prensa, marco de madera de roble natural. 46 x 32,5 cm.   GRIS #6 , 2017. Graphite and wood ash on newsprint paper, pure oak frame. 46 x 32.5 cm.
  I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I,  2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.  I    AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I , 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.
  I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I,  2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.  I    AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I , 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.
  I AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I,  2015. Instalación compuesta por tronco de roble, impresión tipográfica, ejemplar de La insurrección que viene del colectivo El Comité invisible, barra de acero. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.  I    AM WHAT I AM / MA I TAHW MA I , 2015. Action with oak trunk, typographic print, copy of The Coming of Insurrection by The Invisible Committee, steel bar. 110 x 230 x 110 cm. 50 x 70 cm.
 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.
  Micropolítica #1 , 2016. Hoja de palmera, fotografía estenopeica sobre papel baritado de gelatina de plata vaso del Bar "El Chato Peces", ginebra con tónica y limón. 250 x 70 x 10 cm.   Micropolítica #1 , 2016. Palm leaf, pinhole photography on baryta silver gelatin paper glass of the Bar "El Chato Fish", gin tonic and lemon. 250 x 70 x 10 cm
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 Vista de la exposición Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.  Exhibition view Orden natural. Centro de Arte Alcobendas, Madrid.
  Walden Pond  (Detalle), 2015. Grafito sobre papel prensa, 150 x 162 cm.   Walden Pond  (Detail), 2015. Graphite on newsprint paper, 150 x 162 cm.
  Walden Pond , 2015. Grafito sobre papel prensa, 150 x 162 cm.       Walden Pond , 2015. Graphite on newsprint paper, 150 x 162 cm.
  Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5.   Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5
  Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5.   Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5
  Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5.   Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5
  Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Xilografía sobre papel, puerta de mi cabaña. 138,43 x 91,44 cm. Ed. de 5, 2 PA. Ed. 1/5 con puerta. Ed.2 – 5/5.   Retry the Life Experiment in the Communal , 2014. Woodcut print on paper, my cabin´s wooden door. 138.43 x 91.44 cm. Ed. of 5, 2 AP. Ed. 1/5 with door. Ed.2 – 5/5
  Doblar la tierra , 2014. Vídeo 7´ 10”.   Doblar la tierra , 2014, Video 7´ 10”